Alerta por el efecto rebote de Ozempic

Alerta por el efecto rebote de Ozempic
Un macroestudio demuestra que Ozempic no es un medicamento milagro. Cuatro
  • Quienes dejan los GLP-1 recuperan el estado de salud previo apenas un año y medio después.

  • También se pierden los beneficios que aportan a la salud del corazón

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Que adelgazar con ozempic, wegovy o mounjaro funciona ya lo sabíamos. Lo que ahora ha desvelado un estudio publicado en The British Medical Journal es que estos fármacos usados para adelgazar de forma rápida, como el ozempic, puede tener un efecto rebote tan rápido como su eficacia inicial. Este macroestudio revela que los usuarios recuperan su peso en menos de dos años. Esta recuperación de peso acelerada ocurre sin importar cuánto peso se haya logrado perder inicialmente; el "efecto rebote" es intrínseco al dejar el fármaco.

Los autores, liderados por Sam West, del Departamento Nuffield de Ciencias de la Salud en Atención Primaria de la Universidad de Oxford, advierten que usar estos fármacos a corto plazo sin un enfoque terapéutico integral (que ayude a mantener los cambios a largo plazo) puede resultar en una pérdida rápida del conjunto de los beneficios.

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Los investigadores del análisis han revelado que detener su uso revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón – el colesterol y la presión arterial– e impulsa la recuperación del peso original. Y no solo eso, también vuelven las enfermedades asociadas al sobrepreso: la tensión arterial deja de estar controlada, los niveles de colesterol suben y diabetes empeora.

Alcanzar el peso ideal con un tratamiento de ozempic suponía unos 3 años. Al dejar los fármacos los pacientes recuperaron el peso a un ritmo aproximado de medio kilo al mes. En un contexto 'macro', los analistas concluyen que el estado de salud previo a los medicamentos se recupera en 1,4 años. La presión arterial sistólica aumenta una media de 0,5 mmHg por mes. La presión diastólica, en 0,2 mmHg al mes.

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Por su parte, colesterol y triglicéridos aumentan alrededor de los 0,05 mmol/L y 0,03 mmol/L, respectivamente. La glucosa en ayunas aumenta una media de 0,06 mmol/L, mientras que la hemoglobina glucosilada lo hace en un promedio de 0,05 mmol/L.

“A pesar de su éxito en lograr un pérdida de peso inicial, estos fármacos por sí solos no pueden ser suficientes para controlarlo a largo plazo”, exponen los expertos.

“El estudio advierte contra el uso a corto plazo de medicamentos para el control del peso, enfatiza la necesidad de seguir investigando estrategias rentables para el control del peso a largo plazo y refuerza la importancia de la prevención primaria”, explican los autores. 

"Mantener un peso corporal reducido puede resultar más difícil debido a esa memoria molecular obesogénica, lo que significa que no es la mera falta de voluntad o la pereza lo que impide la pérdida o el mantenimiento del peso", subraya Ferdinand von Meyenn del Laboratorio de Nutrición y Epigenética Metabólica de ETH Zurich y autor de un trabajo publicado en Nature sobre la memoria celular frente a la obesidad.

Porque la gran pregunta tiene respuesta. Todas las dietas suelen fracasar porque el cuerpo se resiste biológicamente a la pérdida de peso.

Esta investigación, no obstante, también tiene sus limitaciones. Solo ocho estudios evaluaron el tratamiento con los nuevos fármacos GLP-1, el periodo máximo de seguimiento fue de 12 meses después de suspenderlo y pocos de ellos presentaban un perfil de sesgo bajo.

Por eso hay que plantearse que quizá estos tratamientos sean a muy largo plazo y se conviertan en un tratamiento para ricos. Por eso la dieta saludable, el ejercicio y medidas de salud pública para que todo el mundo pueda acceder a estos medicamentos es cada vez más necesario.

Qi Sun, profesor de la Facultad de Medicina de Harvard (Boston) ya expresaba en su artículo Los medicamentos para el control de peso no son soluciones mágicas para tratar la obesidad en el que señalaba que "lamentablemente, la obesidad no es una enfermedad fácil de tratar y controlar. Se recomiendan numerosas modificaciones en la dieta y el estilo de vida para ayudar a los médicos a controlar esta afección en los pacientes. Sin embargo, es bien sabido que los efectos varían entre individuos, y la recuperación del peso es casi inevitable para la mayoría de las personas que inicialmente pierden peso".

El experto señalaba también que "procedimientos como la cirugía bariátrica parecen ser más eficaces para lograr una pérdida de peso sustancial y sostenida, aunque la naturaleza invasiva de estas cirugías y otras preocupaciones limitan su aplicación en el tratamiento de la obesidad".