Jordi Díaz, sismólogo del Instituto Geociencias Barcelona: "El terremoto gemelo de Venezuela llevaba un siglo de tensión"

Mercedes Feriche, responsable de prevención Instituto Andaluz de Geofísica de la UGR: "Cuando en este tipo de fallas se rompe un segmento inmediatamente se sobrecarga el siguiente".
Los dos terremotos se han registrado con apenas 39 segundos de diferencia, por lo que se sintieron como uno solo.
Los dos terremotos se han registrado con apenas 39 segundos de diferencia, por lo que se sintieron como uno solo. 40 segundos de diferencia entre una sacudida y otra. La razón, el efecto dominó. Mercedes Feriche, responsable de prevención Instituto Andaluz de Geofísica de la UGR, destaca que "cuando en este tipo de fallas se rompe un segmento inmediatamente se sobrecarga el siguiente".
Las fallas involucradas, esos fragmentos geológicos sobre la corteza terrestre que a fin de cuentas liberan energía sísmica, acumulaban hasta un siglo de tensión.
Jordi Díaz, sismólogo del Instituto Geociencias Barcelona del CSIC. "La corteza se va deformando, llega un momento que no se puede deformar más, se rompe y se da el terremoto".
Y en este contexto, se da el llamado "doblete sísmico", un fenómeno poco habitual. Dos terremotos diferenciados entre sí, que no réplicas. "Un trozo de madera que puedes doblar hasta que se rompe lo normal es que se rompa y que se vaya reajustando. Serían las réplicas, pero ha habido dos rupturas, se habla de doblete cuando son de magnitud similar y con poco tiempo de margen".
Ya de por sí, hablamos de una zona especialmente activa. Pero la singularidad de lo vivido en Venezuela es que "ha ocurrido a poca profundidad, unos 10 kilómetros, haciendo que toda la energía llegue a la superficie y esto hace que el fenómeno se haya magnificado aún más si cabe".
Lucía Lozano, sismóloga de la Red Sísmica Nacional española, explica a EFE que el doblete sísmico sucede cuando coinciden "dos terremotos de magnitud muy parecida, muy seguidos en el tiempo y muy próximos en el espacio" Los de Venezuela, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron con 40 segundos de diferencia, a 23 y 28 km de distancia de la localidad de Yumare, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS)
"No es tan habitual. Lo es más que haya un terremoto principal que rompa a lo largo de toda una falla y que toda la tensión que se va acumulando en la corteza se libere en forma de una ruptura", indica la sismóloga en consonancia con sus otros colegas. "Pero esto", ha añadido, "puede desencadenar a veces que en otro segmento de esa misma falla, o en una falla muy próxima, se disparen otros terremotos, como ha pasado ahora Venezuela. Lo que indica es que toda esa zona de ruptura es muy compleja, con procesos de interacción entre las fallas, y por eso se pueden desencadenar dos terremotos así, muy grandes".
Aunque no es frecuente, entre otros casos de doblete sísmico la experta menciona otro en Venezuela, "dos terremotos muy seguidos en septiembre de 2025, pero de magnitudes más pequeñas, de 6,2, y 6,3", y uno en Pakistán en 1997, con sismos de 7,0 y 6,8.
Lucía Lozano ha indicado que, al ser tan seguidos en el tiempo, a veces es complicado distinguir un terremoto de otro. "En los registros se mezclan las ondas. A no ser que los equipos de medida estén muy cerca y se vea más la diferencia de las señales", ha apuntado. No solo para los sismólogos: también las personas que padecen un doblete sísmico puede creer que se trata de un solo temblor. "La población siente sacudidas muy fuertes, muy seguidas, y se puede pensar que se trata del mismo terremoto", ha añadido.
La especialista ha indicado que lo más significativo de unos terremotos de magnitud tan grande "es que realmente no rompen un punto, sino que normalmente rompen un área". "No están localizados en un punto en concreto, sino que rompen a lo largo de una falla. Para estas magnitudes podemos estar hablando de longitudes de 150 km de ruptura, por unos 20 o 40 km de ancho. Es un área muy grande", ha señalado.

