Begoña Gómez solo se podría librar del banquillo en la audiencia preliminar, pero es poco probable

Begoña Gómez solo se podría librar del banquillo en la audiencia preliminar, pero es poco probable
Begoña Gómez solo se podría librar del banquillo en la audiencia preliminar, pero es poco probable. Cuatro
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Al juez Peinado se le acaban los días al frente del juzgado 41 de Madrid. A cuatro jornadas de su jubilación, envía a juicio a la mujer del presidente del gobierno, Begoña Gómez, y la que fuera su asesora, Cristina Álvarez.

Las dos serán acusadas de malversación, Begoña Gómez también de tráfico de influencias. Según el juez, aprovechó el nombramiento de su marido como presidente del gobierno para prosperar profesionalmente y utilizó a su asesora, amiga de muchos años, para que gestionara sus negocios privados.

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En su escrito, de 67 páginas, Peinado vuelve a comparar el gobierno de Sánchez con la monarquía absolutista de Fernando VII, y ya van al menos tres veces que lo dice. El Gobierno y sus socios le acusan de perseguir a la esposa del presidente y vuelven a acordarse de la frase de Aznar del "que pueda hacer, que haga". Para el PP es un caso a sumar en la mochila banquillos que rodean al Gobierno.

El banquillo tardará meses en llegar cuando se sienten en él. Begoña Gómez se enfrentará a 13 años de cárcel y Cristina Álvarez a seis. La fiscalía pide que el caso se archive para las dos.

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El auto del juez Peinado no es recurrible. Solo hay una manera en la que la esposa del presidente se puede librar del banquillo, pero no suele prosperar a menudo. Es la Audiencia Preliminar, que se celebrará poco antes del juicio y en la que las partes exponen sus cuestiones previas, sus pegas al procedimiento y al juicio. Y ahí, con toda probabilidad, las defensas pedirán que se anule la causa, pero es muy dificil, por no decir imposible que eso ocurra, lo que sí podrían conseguir con más facilidad es que se anule alguna prueba.

Pero para el más que probable juicio a la esposa del presidente, lo primero que queda es mucho tiempo, porque el juicio, salvo sorpresa, no va a celebrarse antes del próximo otoño, es decir, será después de las elecciones generales. A partir de ahí, se tiene que elegir al magistrado que dirigirá el juicio, saldrá de una de las 15 secciones de lo penal de la Audiencia Provincial.

Una máquina elegirá a la sección y luego se seguirán las normas de reparto para saber a qué juez en concreto le toca presidir el juicio. Después, se elegirá al jurado de nueve personas que van a emitir el veredicto y después ya llegará ese juicio.