La vida en el campamento de la playa del Trampolín: "Mi familia me dice que aguante"

"Mi familia me dice que aguante", dice a sus 17 años Zuleiman, que lo primero que hace todas las mañanas es llamar a sus padres.
No van a volver a Marruecos, no ven futuro en el país. "Tenemos que ser sinceros, qué vamos a hacer en Marruecos".
Es el día a día de la playa del Trampolín. Suciedad, peleas y un malvivir que ya dura 54 días. Y serán más, porque los inmigrantes llegados de Marruecos no parecen tener intención de volver a casa. Sus propias familias en muchos casos les dicen que no lo hagan. Sergio García García ha estado recorriendo la playa.
"Mi familia me dice que aguante", dice a sus 17 años Zuleiman, que lo primero que hace todas las mañanas es llamar a sus padres. Otros rezan. Pero la situación de la playa es de una insalubridad que asusta: "Algunos mean en botellas y las tiran aquí", dice Alid.
De hecho, los hay que se ofrecen como voluntarios para limpiarla. Es un foco de enfermedades evidente. Pero la respuesta cuando se les pregunta es siempre la misma. No van a volver a Marruecos, no ven futuro en el país. "Tenemos que ser sinceros, qué vamos a hacer en Marruecos".
En cada chabola pueden dormir varios. Hay incluso un mercado y una especie de zoco improvisado. "A veces se pelean por cualquier cosa". Al otro lado la presencia policial es continua, vigilan que en esta ciudad improvisada todo transcurra con la mayor calma posible.

