Los marroquíes que regresan a casa, decepcionados con lo vivido en Ceuta: "Dejé a mi madre atrás y no encontré nada"

Los marroquíes que regresan a casa, decepcionados con lo vivido en Ceuta: "Dejé a mi madre atrás y no encontré nada"
Los marroquíes que regresan a casa, decepcionados con lo vivido en Ceuta: "Dejé a mi madre atrás y no encontré nada". Cuatro
  • "Todas las tiendas y mercados estaban cerrados. parecían haberse puesto de acuerdo. Forzaron un asedio para que nos fuéramos", dicen algunos de los que ya regresaron

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Ya han regresado a Marruecos 70.000 de los 72.000 que entraron, según el Gobierno, aunque miembros policiales lo ponen en duda y hablan de miles de personas deambulando aún por Ceuta. Apenas pasaron un par de días en terrotorio español, pero todos describen las duras condiciones de esas horas en Ceuta: sin comida ni agua, y durmiendo escondidos en el monte, informa Lucía Manchón.

Donde buscaban la promesa de algo mejor no encontraron nada. "Vine a probar suerte. Pensé que allí construiría un futuro mejor. Pero me llevé una sorpresa en Ceuta"

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Solo encontraron migajas. Es lo que cuenta Oualid ya en Castillejos. Como él, cerca de 50.000 personas emprendieron su camino de vuelta a Marruecos. "Viajé muy lejos, dejé a mi madre atrás. Sufría en mi país y ahí no encontré nada".

En Ceuta esperaban encontrar un futuro mejor, porque con 3.000 dirhams marroquíes, equivalente a unos 280 euros, no pueden vivir. "Todas las tiendas y mercados estaban cerrados. parecían haberse puesto de acuerdo. Forzaron un asedio para que nos fueramos", dicen otros más molestos. "Una botella de agua costaba 20 euros y una baguette, 14. Dormíamos en las montañas".

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Es lo que les obligó, dicen, a tomar la última decisión que esperaban tomar. "Otra razón fue que algunos españoles de origen marroquí residentes en Ceuta nos atacaron. Digo la verdad. Fui testigo de cómo uno de ellos le hizo un corte en la mano a un migrante y luego le amputó un dedo".

Amenazados, con hambre y sed. Es lo que cuentan al volver a casa. Y aunque todavía esta semana hay quien intenta cruzar frontera, los refuerzos en seguridad, hacen que sea en vano. Miles han decidido volver voluntariamente por el mismo camino por el que llegaron.