En solo un año se han detectado 27.000 personas trabajando para mafias en régimen de semiesclavitud en España

Estos inmigrantes defienden a sus explotadores, porque para ellos son las únicas personas que les han dado sustento
Son capaces de captar a parte de esa mano de obra en albergues para personas sin recursos.
Detrás de la regularización de inmigrantes hay una realidad soterrada: La de los miles de migrantes que, para trabajar en España, caen en manos de las mafias. Hablamos de gente que en algunos casos, trabajaba en régimen de semi-esclavitud en nuestro país. Sin derechos, pagando por dormir entre ratas, amenazados en ocasiones por las mafias y sin poder salir de ese sistema.
En este caso eran 45 inmigrantes senegaleses y pakistaníes, pero solo en un año las inspecciones laborales y policiales han detectado en este país a más de 27.000 personas en riesgo de operar para este tipo de mafias. En este caso concreto una de las víctimas relata como fue estafado para que le dieran los papeles en Italia, por 15.000 euros, luego viajó a Portugal donde también fue estafado y acabó intentando subsistir en Huelva de la mano de esta mafia.
Y aun así, los agentes se encuentran con que muchas veces, estos inmigrantes defienden a sus explotadores, porque para ellos son las únicas personas que les han dado sustento. Son personas con una grave vulnerabilidad, con una barrera idiomática, en la mayoría de los casos con la única voluntad de encontrar trabajo y que guardan silencio cada vez. Y eso hace que las investigaciones sean muy complicadas. Otra de las víctimas cuenta que pidió un préstamo para viajar a Europa y ahora la mafia que le dejó el dinero en Gabón amenaza a su familia.
En este caso concerto lo que hacían los presuntos explotadores era dar de alta a 36 personas que sí tenían papeles, pero llevar a las plantaciones a personas ilegales. Si alquien preguntaba entregaban esa lista de personas dadas de alta en la seguridad social. La fiscalía pide para ellos 12 años de prisión por explotación laboral. Según las investigaciones captaban a parte de esa mano de obra en albergues para personas sin recursos.
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