El diésel sube un 10% en una semana y el gas se notará en la factura de la luz

El impacto de la guerra de Irán se nota cada vez más en el bolsillo: el diésel sube un 10% en una semana y el gas se notará en la factura de la luz.
España tiene un precio por megavatio hora es mejor en España que en el resto de Europa por la apuesta por las renovables.
Era lo que más se temía en la Guerra de Irán: que la refinerías y plantas de gas fueran objetivos militares. Ya lo son. El bombardeo que se produjo en el campo de gas más grande del mundo de Qatar causó daños extensos y hay expertos que ya pronostican que puede causar una "escasez mundial de gas duradera".
Irán atacaba este complejo de gas natural licuado situado después de que Israel bombardeara uno de sus más importantes yacimientos de gas, el campo de South Pars. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha prometido que "Israel no volverá a atacar el campo de gas South Pars", si bien ha amenazado con destruirlo si Irán vuelve a atacar "a un país inocente". Sin saber cuánto durará la guerra, reparar las instalaciones de las que dependen una quinta parte del gas mundial va a costar tiempo. Por eso los precios hoy han llegado a subir más de un 25%.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump no ha tenido más opción que reaccionar señalando que "Israel no volverá a atacar el campo de gas South Pars", si bien ha amenazado con destruirlo si Irán vuelve a atacar "a un país inocente". Una escalada de la guerra centrada en bombardeos de refinerías no parece interesar a nadie.
El petróleo, tras los ataques a refinarías, entre ellas, la que Arabia estaba utilizando como ruta alternativa por el Mar Rojo, también ha vuelto a rozar esos máximos de los 120 dólares el barril. Las subidas ahora son más moderadas, pero hoy hay ya más preocupación por problemas de suministro a más largo plazo. El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, se disparaba más de un 6% a las 8.44 horas y cotizaba por encima de los 114 dólares antes de la apertura de las Bolsas en Europa, situándose muy por encima de la cota de los 72 dólares que presentaba antes del ataque sobre Irán por parte de Estados Unidos e Israel. Por su parte, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, subía un 1,1%, hasta los 96,51 dólares por barril,
En este contexto, los mercados se muestran ahora más pesimistas sobre la evolución del conflicto y sobre los efectos económicos que traerá. En Europa todas están registrando las caídas más abultadas de los últimos días.
Estas circunstancias ya se notan en el depósito. El diésel ha subido un 10% en una semana. Los problemas con el gas, no impactarán tanto en los suministros a España, que compra menos de un 2% a Catar, pero sí en el precio. Afectará sobre todo a la luz, pero no tanto como a otros países europeos. Francia gracias a las nucleares y nosotros gracias a las renovables estamos sufriendo menos esa factura de la guerra. Lo recordaba hoy Sanchez en Bruselas al comparar los precios del kilowatio hora. "El pasad sábado España tuvo un precio de la electricidad de 14 euros el megavatio hora. En Italia, Alemania y Francia fue de más de 100 euros. Eso es porque ha habido una apuesta contudente del Gobierno de España por las renovables".
Mientras tanto, las nuevas proyecciones del Banco Central Europeo (BCE), que ya recogen el impacto de los primeros días del conflicto en Oriente Próximo, contemplan en su escenario de referencia una subida de la inflación por encima de lo anticipado previamente, así como un ritmo de crecimiento del PIB de la zona euro más débil de lo avanzado el pasado mes de diciembre.
Las nuevas previsiones de los técnicos del BCE, que incorporan excepcionalmente la información obtenida hasta el pasado 11 de marzo, apuntan a que la tasa de inflación se situará, en promedio, en el 2,6% en 2026, frente al 1,9% del anterior pronóstico; mientras que el año que viene la subida de los precios en la eurozona será del 2%, dos décimas más de lo proyectado en diciembre; y del 2,1% en 2028, por encima del 2% de la previsión anterior.
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido también este jueves mantener sin cambios los tipos de interés ante la incertidumbre sobre el impacto en la inflación y el crecimiento del conflicto en Oriente Próximo, de forma que la tasa de depósito (DFR) seguirá en el 2%, la de referencia para sus operaciones principales de refinanciación (MRO) en el 2,15% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) en el 2,40%.

