Mónica Esteban, presidenta de Juegaterapia: “El juego no cura el cáncer, pero sí cura muchas cosas que lo rodean”
Presenta su libro ‘La quimio jugando se pasa volando’, que recorre dieciséis años de lucha y sonrisas en los hospitales
Uno de los puntos clave de la obra es la demostración científica de que el juego ayuda a curar
Mónica Esteban, fundadora de la Fundación Juegaterapia, ha plasmado en papel la esencia de una organización que ha transformado la experiencia hospitalaria de miles de niños. Su obra, titulada ‘La quimio jugando se pasa volando’ (La Esfera de los Libros), no es solo un recorrido cronológico, sino un testimonio vital que condensa 16 años de historia en 220 páginas “llenas de sonrisas y alguna que otra lágrima”.
El libro relata cómo la fundación nació de un impulso casi casual: la decisión de Mónica de regalar una consola a Jorge, un niño de ocho años que atravesaba un duro tratamiento oncológico. Aquel pequeño gesto transformó la actitud del niño y cambió el rumbo de la vida de la autora, quien abandonó su carrera en publicidad para dedicarse por completo a la humanización de los hospitales.
A través de sus páginas, Esteban defiende que el juego no es un simple pasatiempo, sino una necesidad vital para el desarrollo y el bienestar, especialmente durante la enfermedad. El libro argumenta que cuando un niño juega, recupera una parte esencial de su infancia y activa recursos emocionales que contribuyen a su resiliencia. “El juego no cura el cáncer, pero sí cura muchas cosas que lo rodean”, explica Esteban en una entrevista con Noticias Cuatro.
Uno de los puntos clave del libro es la demostración científica de que el juego ayuda a curar. La obra hace referencia a un estudio realizado en el hospital La Paz de Madrid que confirmó que el uso de videojuegos reduce la intensidad del dolor asociado a la quimioterapia. Los resultados mostraron que jugar permite disminuir la administración de morfina en un 20% y favorece la recuperación fisiológica de los pacientes.
El libro recoge historias reales de niños como Carla, quien comparte cómo un “Jardín de mi Hospi” -espacios al aire libre creados por la fundación en las azoteas de los centros sanitarios- permite a los adolescentes evadirse y “sentir el sol en la piel” tras meses de ingreso.
Hasta la fecha, Juegaterapia ha desarrollado 90 proyectos en España y 27 a nivel internacional, con una inversión que supera los 12 millones de euros. Entre sus hitos destacan los Baby Pelones, muñecos sin pelo que se han convertido en un símbolo de sensibilización social y en el muñeco solidario más vendido en España.
‘La quimio jugando se pasa volando’ cuenta con un prólogo del doctor Mario Alonso Puig, quien subraya que jugar ayuda a los niños a mantener la ilusión y la fortaleza interior en circunstancias difíciles. Los beneficios íntegros de las ventas de este libro se destinarán a continuar con los proyectos de la fundación para mejorar la vida de los niños con cáncer.
