Juan José Tamayo, teólogo: “Yo no he escuchado a Hakuna criticar el genocidio de Gaza”

Una imagen de Juan José Tamayo en su entrevista con Manso. Realización: Gabriel Pérez Iglesias
  • ‘Cristianismo radical’ es el nuevo manifiesto de Juan José Tamayo por una fe indignada y contrahegemónica.

  • Feminismo, ecología y solidaridad son los pilares del paradigma teológico de Juan José Tamayo.

Compartir

Juan José Tamayo (Amusco, Palencia, 1946), es una de las figuras más influyentes de la teología y el pensamiento crítico en la España contemporánea. Procedente de una familia campesina católica, su trayectoria intelectual ha estado marcada por ser un “hijo del Concilio Vaticano II” y un referente de la Teología de la Liberación en el contexto europeo.

A lo largo de su carrera, influenciada por el marxismo humanista de Ernst Bloch y el diálogo interreligioso de Hans Küng, ha mantenido un firme compromiso con la conciencia crítica y los derechos humanos, lo que le ha valido numerosos reconocimientos internacionales y también algunos vetos y críticas, como la que le hizo Joseph Ratzinger en su día. Pero él no ceja en su crítica a esos sectores más conservadores del catolicismo. Y lo explica echando mano del popular grupo de música religiosa Hakuna. “Yo no he escuchado en ninguna de sus canciones una crítica al genocidio de Gaza”, explica Tamayo en una entrevista con Noticias Cuatro.

PUEDE INTERESARTE

Su obra más reciente, ‘Cristianismo radical’ (Trotta), es el resultado de décadas de reflexión madura y busca recuperar la experiencia originaria de Jesús de Nazaret para responder a los desafíos del mundo actual. Lejos de cualquier forma de extremismo o fundamentalismo, el autor aclara que su propuesta consiste en ir "a la raíz, a la profundidad, a las fuentes antropológicas del ser" a través de una hermenéutica liberadora.

Como destaca Leonardo Boff en el prólogo, este libro no se limita a un análisis superficial, sino que presenta el acontecimiento cristiano como una “fuente de aguas vivas” capaz de humanizar a Dios y de centrarse en la compasión por los sectores más vulnerables de la sociedad.

PUEDE INTERESARTE

Tamayo articula en estas páginas un cristianismo contrahegemónico y alterglobalizador, que se opone radicalmente a la alianza histórica entre el trono y el altar y a la “religión del mercado”. El libro propone una “globalización de la solidaridad desde abajo” que incluya a quienes la globalización neoliberal excluye, recuperando el concepto eclesiológico de la “Iglesia de los pobres”. En este sentido, el autor defiende, siguiendo a Ignacio Ellacuría, una “civilización de la pobreza” (entendida como austeridad compartida) frente a la acumulación ilimitada de riqueza que genera injusticia estructural.

Otro de los pilares fundamentales de la obra es la integración de la perspectiva feminista y ecológica en el núcleo de la fe. Tamayo denuncia el carácter patriarcal de la jerarquía eclesiástica y aboga por un discipulado de iguales donde las mujeres sean sujetos de pleno derecho y no una mayoría silenciada. Paralelamente, propone un cristianismo ecológico en defensa de la dignidad de la Tierra, nuestra “Casa Común”, transitando de un paradigma antropocéntrico a uno cosmocéntrico basado en la ética del cuidado y la ternura en la política.

Finalmente, ‘Cristianismo radical’ se presenta como una propuesta no dogmática e indignada. El autor sostiene que el movimiento de Jesús no se caracterizó por aceptar doctrinas abstractas, sino por el anuncio de una Buena Noticia de liberación centrada en la ortopraxis y la memoria de las víctimas. Es, en definitiva, un cristianismo que se atreve a estar indignado con el poder económico y político, que practica la hospitalidad frente a la xenofobia y que sigue alimentando la utopía de que otro mundo es posible.