La Junta de Castilla y León recomienda a los padres de los niños de Ávila y Segovia que dejen a sus hijos en casa

En la nevada más copiosa de este siglo XIX la Muralla de Ávila luce así. Tanto ha nevado que muchos se han quedado atrapados en sus casas. Y cuando caminar por la nieve resulta casi imposible: los esquis se convierten en la mejor solución aunque sea para hacer turismo por Segovia.
A menos de cuatro grados bajo cero, el asfalto se transforma en hielo y andar sin caerse es prácticamente imposible. Y con tanto resbalón llegan los enfados que aseguran que las calles no pueden estar así.
La ciudad desde el aire luce así, el Alcázar parece una postal navideña. Y aunque los colegios de las provincias de Ávila y Segovia permanecen abiertos la Junta de Castilla y León ha recomendado a los padres que dejen a sus hijos en casa sobre todo si para ello deben trasladarse por carretera.
