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'Chincheto': "Yo no dejaría a un chaval menor de 18 años mostrar su cara en Internet"

Has oído hablar de ellos, pero quizás no sabes muy bien lo que son: 'Youtubers', los nuevos ídolos del entretenimiento, el referente del siglo XXI para muchos adolescentes y quebradero de cabeza para algunos padres. Un mundo virtual que atrapa a miles de jóvenes (y no tan jóvenes) y reinventa el modelo de entretenimiento audiovisual. Como no todo en YouTube es bueno ni malo, te contamos todo lo que debes de saber sobre el fenómeno de moda.

Suena el despertador y comienza su jornada laboral. La primera de ellas: la de padre. Miguel Ángel Salcedo lleva a sus hijas al colegio antes de tomar el camino de su segundo trabajo: el de funcionario. Después de fichar a la salida, como el superhéroe que se cambia en una cabina telefónica, Miguel Ángel se convierte en 'Chincheto' para enfrascarse en su tercera ocupación: la de 'youtuber'. Es la que más tiempo le ocupa. Se sienta frente a su ordenador, enciende la web cam y pulsa el botón de grabar. Miles de personas verán ese vídeo, la mayoría adolescentes entre los 10 y los 16 años que han hecho de YouTube su televisión a la carta, con un menú del día en el que los 'youtubers' monopolizan su parrilla de programación. Llegados a este punto, muchos necesitamos una definición.
¿Qué es un 'youtuber'?
"Alguien que se dedica a subir vídeos a YouTube" dice Chincheto de vuelta a su papel de Miguel Ángel en el salón de una casa repleta de libros y videojuegos. "Se puede tener mayor o menor éxito y algunos podemos vivir de ello". No hay más complicación en la definición: "Es un trabajo como otro cualquiera". Un hobby que un día se convierte en profesión cuando se empieza a ganar dinero con ello.
El modelo de negocio es la publicidad
"Cada vez que a una persona le salta un anuncio, nosotros ingresamos una cantidad mínima" que YouTube paga de forma mensual después de quedarse con una parte. Esa cantidad varía enormemente entre los 'youtubers' por lo que se han popularizado los 'partners', empresas intermediarias que adquieren los derechos de un 'youtuber' y negocian los anunciantes con YouTube. Los 'sueldos' están en constante cambio y es difícil establecer una media. El 'youtuber' que más cobra es el sueco PewDiePie, quien se estima que puede llegar a los 17 millones de euros al año con sus casi 35 millones de fans, más que el futbolista Cristiano Ronaldo en Twitter.
Son los nuevos ídolos adolescentes
"Se ha ensalzado la figura del 'youtuber' como una celebridad y hay algunos que son verdaderas estrellas, famosos a quienes paran por la calle para hacerse fotos y pedirle autógrafos". Nombres hay muchos, y la mayoría habla de videojuegos: 'Vegeta777', 'Willy Rex', 'MangelRogel', 'Alexby', 'Sarinha', 'Sr.Cheto', 'Outconsumer' o el trío de 'L3tCraft', del que forma parte el propio 'Chincheto' con 'Tonacho' y 'Alex el capo'.
El caso paradigmático es 'el Rubius', quien ha rebasado la desconcertante cifra de los 10 millones de subscriptores, un número que supera los nueve de la película española más taquillera: 'Ocho apellidos vascos'. Su nombre real es Rubén Doblas, un joven veinteañero que posee una legión de fans: "No creo que salga mucho porque la gente se le abalanza por la calle", dice 'Chincheto'. De hecho "'Willy Rex' y 'Vegeta777' se han ido de España". Estrellas juveniles de la noche a la mañana.
¿Por qué son famosos?
No son pocos quienes no entienden el fenómeno. Para algunos, el humor absurdo delante de la cámara de muchos 'youtubers' no tiene "ni puta gracia". Y el crítico de cine Carlos Boyero no es el único que piensa así. YouTube es un mundo joven e incomprensible para muchos adultos que ven en los 'youtubers' a niñatos sin gracia, pero lo cierto es que son los ídolos de sus hijos, sobrinos y nietos. Miguel Ángel es de otra generación. Nació en 1977 y con sus 37 años tiene una perspectiva más adulta del fenómeno. Son sus propias hijas quienes se están aficionando ahora a YouTube, y posee la visión madura de quien ha vivido el nacimiento de la plataforma y utiliza el medio de forma consecuente. Pero la esencia es la misma. Hay gente que no entiende la fama repentina de estas nuevas estrellas y él la explica con un sencillo símil: "Hay algunas personas que son de un equipo y hay otras que son de un futbolista. Si el jugador se va al Madrid, son del Madrid; si se va al Bayern, se hacen del Bayern." Lo mismo ocurre con los 'youtubers' donde las estrellas son ellos, hagan lo que hagan.
La filosofía del hazlo tú mismo
El papel de artesanos es algo en lo que todos los 'youtubers' hacen hincapié. Mucha gente piensa que todo es hacer el gamberro delante de la cámara, pero hay mucho trabajo detrás: "somos director, editor, actor... todos los papeles que se engloban en un programa televisivo y que en nuestro mundo recaen sobre una única persona". De ahí que los más famosos ganen tanto dinero. Son una empresa de entretenimiento audiovisual con una plantilla reducida.
La televisión de los adolescentes
YouTube se ha convertido en una alternativa a la televisión tradicional. La posibilidad de consumir lo que quieran, cuando quieran y desde donde quieran es un arma muy poderosa para los nativos digitales. Jóvenes que han nacido en la era de Internet, aficionados a los videojuegos y a los que no les divierte mirar una pantalla sin interactuar con ella. "Yo veía la tele de pequeño y no tenía opción de comunicarme con quienes allí aparecían. Ahora, un chaval puede preguntarme algo en Twitter y yo puedo contestarle o interaccionar con él en un vídeo."
Los videojuegos son una excusa para el personaje. Primero está el 'showman'; la temática de sus testimonios es secundaria. Son bitácoras en vídeo y hay para todos los gustos. Desde los tutoriales de maquillaje de 'Isasaweis' a los monólogos cinematográficos de 'Loulogio'. Dos 'youtubers' cuyos fans no son tan niños y que han dado el salto a la televisión tradicional para después volver a Internet, su ecosistema natural.
Los padres tienen que controlar qué ven sus hijos
No hay edad mínima en YouTube. "Con ocho años ya hay niños que consumen habitualmente vídeos, cosa que no deberían porque el portal es para mayores de trece." Es ahí donde entra el papel de los padres, y Miguel Ángel demuestra que sabe de lo que habla: "Los padres tienen que controlar lo que ven sus hijos." No dice nada de prohibir. La solución es educar. No basta con dejar al niño delante de la pantalla, "hay que ver con ellos el contenido", al menos las primeras veces, los primeros vídeos de un 'youtuber', para saber si el contenido o el lenguaje es apropiado para su edad. "A mis hijas les dejo ver mis vídeos de YouTube, pero también hay 'youtubers' a los que no les dejo ver."
Miguel Ángel habla de forma coherente: "Hay que ser consecuente con la edad de la gente que nos ve. Cada uno tiene que ser responsable del contenido que hace". Y habla de su audiencia: "A partir de los 13 años, nadie se va a asustar con mis vídeos." Aunque propone una solución para facilitar las cosas a los padres: "A los 'youtubers' nos tenían que poner un código de edad recomendada, como a los videojuegos o las películas."
Mamá, papá: quiero ser 'youtuber'. ¿Es peligroso?
¿Qué hacer si tus hijos quieren convertirse en lo que son sus ídolos? Miguel Ángel lo tiene claro: "Yo no dejaría que un chaval de menos de 18 años mostrara su cara en Internet." E insiste al responsabilizar a los padres pues la clave está en la educación que se le da a los hijos. "Hay que saber preservar la intimidad de cada uno." Porque Internet es un terreno hostil, especialmente para los niños, en el que hay que sumergirse con precaución. Compartir demasiada información privada puede llegar a convertirse en un problema:"El peligro de la Red es acabar haciendo algo que no quieres siendo obligado. Una foto tuya en una red social puede acabar en cualquier sitio: bueno o malo." Por eso recomienda a padres e hijos (quieran ser 'youtubers' o no) que se informen sobre cómo preservar la intimidad en Internet.
De lo personal a la imagen pública
¿Dónde está la barrera entre el personaje y la vida privada? La frontera es estrecha. "Hay que guardarse la vida privada y separar el personaje de la persona." Una tarea que no es sencilla cuando un 'youtuber' hace 'vlogs' o vídeo blogs donde habla de su vida, como hacen 'JPelirrojo', 'YellowMellow' o 'LuzuBlogs'. Pero 'Chincheto' lo tiene claro: "Cuando apago la 'webcam' y voy a cenar con mi mujer y mis hijas me gusta ser Miguel Ángel."
Hay que evitar los prejuicios en los videojuegos
Padre, funcionario, 'youtuber' y aficionado a los videojuegos. El perfil de Miguel Ángel es muy particular y eso le permite ver el universo de los videojuegos desde varias perspectivas distintas. Defiende ante todo al videojuego como elemento de socialización de los más pequeños: "Yo salía a la calle y jugaba con los diez amigos que hubiera en ese momento; ahora un chaval conecta su consola a Internet y puede jugar con 300." Pero no es su única comparación: "Antes, cuando dejabas de jugar, te ibas a casa y como mucho te llamabas por teléfono con algún amigo. Ahora puedes volver de la calle, conectarte a un juego y seguir en contacto con ellos en una segunda vida virtual."
Una vida virtual que sigue siendo incomprensible para muchos padres y muy atractiva para sus hijos. Y 'Chincheto', una vez más en el papel de Miguel Ángel', tiene claro lo que hay que decir a un hijo que quiere ser 'youtuber': "Estudia, no pienses aún en que 'YouTube' va a ser tu medio de vida, y si después de terminar tus estudios tu 'hobby' se convierte en un trabajo remunerado y quieres profesionalizarte, pues oye, matas dos pájaros de un tiro."