Dolores, entre lágrimas, se despedía de las pretendientas de su hijo. La manchega tenía que dejar a su churumbel solo para que tomara una importante decisión, elegir a Natalia o a Alexandra y, aunque ella no quería influir, sí le aconsejó.
Isidoro se llevó a sus chicas de botellón. Consiguió un sensual baile de Alexandra, los besos de Natalia y la sorpresa del regreso de Yolanda. Sin embargo, el día se saldó con una expulsión...