Toñi prefería que su hijo volviera a casa sin novia pero el príncipe azul parecía no hacer caso y, tras darle las gracias, colocaba su anillo en el dedo de su princesa.
Toñi aconsejaba a Gabi: “con Priscila sigo pensado lo mismo no, peor”, y también sobre Patricia con quien no tiene las cosas muy claras. Gabi se dejaba aconsejar, pero solo al principio porque...
Tras un día fuera, Toñi vio cómo Priscila se metía en su cuarto y cómo Selene lanzaba una cubitera repleta de hielos a su hijo en el que trabaja. No pidió a su hijo que dijera adiós a Selene, se lo exigió.