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Un niño de 8 años con parálisis cerebral consigue finalizar un triatlón

Un niño de 8 años con parálisis cerebral consigue finalizar una triatlón en un ejemplo de superaciónFacebook

Bailey Matthews, de 8 años y natural de Worksop, en Nottinghamshire, Inglaterra, ha conseguido finalizar el triatlón de North Yorkshire superando los obstáculos a los que se enfrenta como consecuencia de la parálisis cerebral que sufre. El pequeño, diagnosticado de su enfermedad desde los 18 meses, cruzó la línea de meta desprendiéndose de su andador en los metros finales después de recorrer 100 metros a nado, 4 kilómetros en bicicleta y 1.300 metros a pie.

Con tan solo 8 años el pequeño Bailey Matthews, natural de Worksop, en Nottinghamshire, Inglaterra, ha dado una lección de superación a todo aquel que se ha parado a conocer su historia y ser testigo de ella.
Bailey nació 9 semanas antes de tiempo y con 18 meses de edad fue diagnosticado de parálisis cerebral. Desde entonces, su vida ha estado marcada por la multitud de dificultades que tiene que afrontar día tras día. Sin embargo, sus problemas de movilidad y la falta de coordinación locomotora no han sido un obstáculo suficiente para que, en un alarde de fuerza de voluntad, lucha, trabajo y afán de superación, completase el triatlón que se había propuesto finalizar.
Motivado por la afición a practicar deporte que tiene su padre, Jonathan Matthews, de 47 años, el pequeño decidió que quería participar en la 'Castle Howard', triatlón que se desarrolla en la localidad inglesa de North Yorkshire.
Sin poner trabas a su deseo y su sueño, Jonathan, decidió entonces adaptar su andador para que pudiese participar en este evento al que asistieron cientos de espectadores.
De este modo, Bailey comenzó su hazaña, recorriendo 100 metros nadando, 4 kilómetros en bici y 1 kilómetro y 300 metros de carrera ayudado de su andador.
Su preparación, –nadando en un lago de la localidad y entrenando con una bicicleta especial–, pero sobre todo su determinación y su capacidad para superarse, no sólo le permitieron finalizar la prueba con éxito, sino que además, al llegar a la meta donde multitud de personas continuaban esperándole para darle ánimos, se desprendió de su andador y completó los últimos metros sin ayuda. Pese a tropezarse dos veces, el pequeño se levantó y volvió a emprender la marcha hasta cruzar la línea de meta, donde su padre le esperaba emocionado y se fundieron en un abrazo que ya se ha hecho viral en Internet.
"Bailey siempre ha sido una persona muy decidida. Si quiere hacer algo siempre encontrará un camino o una forma de hacerlo, incluso si no es muy convencional", sentenció Jonathan, orgulloso de la gesta de su hijo.