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Merkel recuerda a los griegos que les quedan años de penuria

La Canciller Alemana, Angela Merkel, ha llegado este mediodía a la capital griega para tratar con su homólogo heleno los ajustes puestos en marcha para recibir el rescate europeo. Allí, ha reconocido los avances realizados por Grecia para hacer frente a los desafíos de su economía, pero ha recordado que no va a superarlos "de la noche a la mañana" y que a otros países que han tenido problemas "les ha llevado décadas levantarse". Su presencia en el país ha sido contestada por miles de ciudadanos que se han lanzado a la calle para protestar contra las políticas de recortes impuestas desde la UE. En respuesta, la policía griega ha empleado gases lacrimógenos contra algunos manifestantes que han comenzado a lanzar piedras y otros proyectiles en el centro de Atenas, deteniendo a decenas de ellos.

En una comparecencia conjunta con el primer ministro griego, Antonis Samaras, Merkel aseguró que es consciente del sufrimiento que están atravesando los ciudadanos griegos y reconoció que es un camino "duro y difícil", aunque confió en que "va a tener su recompensa".
Asimismo, la canciller incidió en que no ha acudido a Grecia "como profesora para hacer un examen" sino como socia y amiga para expresar su apoyo a un país que está atravesando un "camino difícil".
Por su parte, Samaras insistió en que Grecia permanecerá en la zona euro y aseguró que todo aquellos que diciendo que el país "se iba a derrumbar han perdido su apuesta".
Los ciudadanos culpan a Merkel de sus problemas
Y es que, gran parte de la ciudadanía, responsabiliza a Merkel de haber obligado a los dolorosos recortes introducidos por el Gobierno griego a cambio del paquete de rescate concedido por la UE y el FMI para evitar la bancarrota del país por valor de más de 200.000 millones de euros.
La Policía griega ha empleado gases lacrimógenos contra algunos manifestantes que han comenzado a lanzar piedras y otros proyectiles en el centro de Atenas, donde miles de personas se han congregado para protestar contra la visita de la canciller alemana, Angela Merkel.
Previamente, agentes antidisturbios griegos han empleado granadas aturdidoras y aerosoles de pimienta para repeler a los miles de manifestantes, desafiando la prohibición de las autoridades de manifestarse en el centro de la capital, se han congregado en la plaza Sintagma, junto al Parlamento.
Los manifestantes han tratado de romper el cordón de seguridad y llegar al lugar en el que Merkel se encontraba reunida con el primer ministro griego, Antonis Samaras, a unos cientos de metros de la plaza Sintagma.
La Policía ha detenido a decenas de manifestantes en la que reconoce que ha sido una de las mayores manifestaciones en meses en el país. Las autoridades han desplegado 6.000 agentes para velar por la seguridad de la canciller alemana durante las escasas seis horas que durará su visita, la primera en tres años desde que estalló la crisis de deuda en Grecia.
Según el diario 'Kathimerini', el sindicato ADEDY, uno de los organizadores de la protesta, ha cifrado en unos 80.000 los manifestantes en el centro de la capital. De acuerdo con este periódico, los detenidos serían unos 40.