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Del fraude del pan integral a los peligros del pan barato: el análisis 'En el punto de mira'

Uno de los alimentos más consumidos es el pan pero, ¿sabemos lo que comemos? Tras la investigación y análisis de 'En el punto de mira' sobre el pan integral y el pan rápido o barato la conclusión es que no. La mayor parte del pan integral que se comercializa no es integral, ya que no lleva ni harina integral ni germen de trigo; respecto al pan barato es mucho peor la conclusión, ya que además de descubrir que algunos continen aceite de palma, varios expertos asegura que su consumo frecuente puede ser perjudicial para la salud.

Muchas personas consumen pan integral pensando que es mucho más sano y que tiene menos calorías que el pan blanco, pero es probable que muchos de ellos no estén comiendo pan integral. ¿Cómo puede ser así? Porque muchos de esos panes no llevan los ingredientes establecidos por ley para la denominación de pan integral, que son el endospermo, el salvado y el germen de trigo, pero la mayoría carecen del germen de trigo. 'En el punto de mira' ha descubierto los motivos por los que muchos panes integrales carecen de este ingrediente tan fundamental.
Nuestro reportero de 'En el punto de mira', Boro Barber, ha acudido a varios establecimientos a comprar pan integral para analizar si verdaderamente lo es. Tras acudir al supermercado de unos grandes almacenes, donde el vendedor ya reconoce que lo que está vendiendo no es pan integral; un supermercado, donde la etiqueta deja evidencia que es pan normal; una cadena de tiendas especializadas en pan y una panadería tradicional. Tras analizar las dos últimas, también queda claro que ninguno de los cuatro panes son integrales, ninguno lleva germen de trigo.
Boro Barber se ha desplazado hasta Cataluña, donde se encuentra una de las fábricas de uno de los mayores gigantes de venta de pan tanto en España como a nivel internacional. El Director de I+D ha mostrado sus instalaciones mientras comentaba que dependiendo del precio al que se venda, el pan tendrá unos ingredientes u otros, hasta el punto que ha confirmado que la elaboración del pan integral en muchos sitios no es la correcta: "El pan integral no se está haciendo como la ley lo está notificando".
Además, si los ingredientes de un producto no se corresponden con el nombre del producto en su etiquetado estaríamos ante un fraude y un engaño hacia el consumidor, así lo ha confirmado Enrique García, portavoz de la OCU. Esto sucedería con el pan integral, ya que la mayoría de las etiquetas lo denominan así, pero en mayoría de los casos no contiene harina integral, por lo que no estaríamos consumiendo lo que creemos que hemos comprado, algo que podría ser incluso denunciable.
Del fraude del pan intelgral pasamos a la polémica de otro consumido pan. Cada vez es más barato y lo encontramos en más establecimientos, pero es posible que no sepamos qué estamos comiendo cuando compramos el denominado 'pan rápido'. Se trata de pan congelado que los establecimientos cocinan antes de venderlo pero, ¿sabemos cuáles son sus ingredientes? 'En el punto de mira' ha analizado varias etiquetas y ha descubierto que muchos llevan trazas de pescado, huevo, cacahuetes, soja, leche, frutos de cáscara, sésamo, sulfitos e, incluso, chocolate.
Tras analizar el pan de distintos establecimientos, 'En el punto de mira' ha descubierto que en el que ha adquirido en una tienda de alimentación asiática hay un ingrediente peligroso: aceite de palma. Para descubrir si suele ser así se ha desplazado hasta el lugar donde se fabrica, pero la respuesta no ha terminado de aclarar las dudas...
'En el punto de mira' ha visitado una fábrica donde se produce tanto pan artesano como pan barato y las diferencias tanto de elaboración como de repercusión al ingerirlo son bastante diferentes. El pan tradicional continene harina, agua, sal y masa madre de cultivo y "una brutal presencia de bacterias lácticas y de levadura salvaje" y el proceso completo para su elaboración sería de casi 48 horas. Sin embargo el 'pan rápido o barato' se elabora en menos de tres horas: "En tan poco tiempo las bacterias y las levaduras no tienen tiempo para actuar, y el producto es radicalmente diferente", nos cuenta Jorge Pastor, empresario panadero.
Además, también hemos hablado con un experto en intolerancias alimentarias, que tiene claro que el pan barato o "porquería calentita", como él mismo ha denominado, puede ser peligroso para la salud si se consume de forma frecuente: cefaleas, distensión abdominal, colon irritable, infertilidad, abortos por repetición, alopecia...