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¿Hasta qué punto se daña la mente infantil con la sucesión de imágenes violentas?

¿Las imágenes hieren la sensibilidad de los niños? Según el Dr. Gaona, el cerebro de los niños es una auténtica esponja, es decir, la exposición ante imágenes violentas puede repercutir o condicionar su vida futura. Hay niños que ante este tipo de imágenes muestran una cierta indiferencia, aunque lo absorben, y, sin embargo, hay otros que reaccionan y se quedan traumatizados. Muchos niños, al no tener capacidad de abstracción, desconectan las emociones, al ver imágenes violentas, de la parte cognitiva y se separa de ellas porque no las procesa: “Son auténticos zombies observando la violencia”.