Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

'Cuarto Milenio' alerta sobre el timo de la burundanga, la 'droga zombie'

Cuarto Milenio ha dedicado el programa a alertar sobre los peligros de la burundanga, la droga conocida como ‘el polvo zombie’  o ‘el aliento del diablo’; una sustancia que te deja como a un muerto viviente que asiente sin criterio a todo lo que se le pide. Así asegura Ángela  que le robaron, al igual que el periodista Juan Rada, dos víctimas de este timo del que aún hoy no tienen un nítido recuerdo.

La burundanga es una droga que nadie ha visto pero de la que existen numerosos testimonios. La denominada escopolamina es una droga que anula la personalidad y que, según alerta ‘Cuarto Milenio’ está siendo utilizada por la delincuencia habitual. Ángela ha acudido al plató del programa para contar cómo fue su experiencia: “Iba por la calle con las bolsas de la compra y un hombre me enseñó un papel con una dirección. Como la letra era  muy pequeña, me lo acercó bastante a la cara pero yo no entendía nada. Preguntamos a una mujer que pasaba si nos podía ayudar y a partir de ahí no recuerdo nada”.
La pérdida de la memoria y de la noción de los actos es la reacción típica de la burundanga. Hasta que no pasa un tiempo determinado, la víctima no empieza a tomar consciencia de lo que le ha ocurrido: ·De repente me vi en mi cocina, sin las bolsas de la compra ni nada. Y, al tiempo, empecé a recordar que había ido al banco. Volví a ir y le pregunté a la señorita si yo había estado allí y me dijo que sí, que había estado ahí con mi madre y que había sacado todo mi dinero. Yo no me acuerdo de nada de eso".

El periodista Juan Rada: "Me desperté en mi casa con la puerta abierta"
Ángela no ha sido la única que ha sufrido una experiencia de este tipo. El periodista Juan Rada también nos ha contado su caso: “Estaba en un bar de la plaza Mostenses cuando apareció una chica argentina a la que yo conocía. Se quedó tomando algo conmigo, insistiéndome en que yo bebiera alcohol, que nunca bebo, y de repente empecé a encontrarme bastante raro. Me pidió el móvil y me dijo que le diera mi pin, y no sé por qué pero se lo di. Lo siguiente que recuerdo es despertarme en mi casa a las cinco de la tarde del día siguiente con la puerta abierta y vi que me faltaban algunos objetos, como la cámara de vídeo, y algunas tarjetas”.