Acampada en la Puerta del Sol por la crisis de vivienda: qué pide el Sindicato de Inquilinas
El sindicato quiere que el decreto de vivienda incluya los contratos indefinidos de alquiler
El Gobierno ya intentó aprobar el decreto de vivienda el pasado mes de julio, pero finalmente no pudo salir adelante
El desahucio de Maricarmen, la anciana de 87 años que tuvo que abandonar su casa en Madrid por no poder hacer frente al alquiler, ha desatado una ola de protestas por los altos precios de la vivienda y los alquileres, en un movimiento que recuerda a los indignados del 15-M contra la crisis económica y financiera en 2011.
De hecho, tras la multitudinaria manifestación que ayer recorrió el centro de Madrid en protesta por el desahucio y para exigir al Gobierno que apruebe este martes el decreto de vivienda e incluya los contratos indefinidos de alquiler, centenares de personas se dirigieron a la Puerta del Sol para pasar allí la noche en tiendas de campaña, en la misma ubicación que en 2011.
Las exigencias
Sin embargo, en esta ocasión no se trata de una protesta indefinida como entonces, sino que tiene un objetivo muy concreto: la aprobación del citado decreto de vivienda el martes y, sobre todo, que se incluyan en él los contratos de alquiler indefinidos para que no haya "ni una Maricarmen más", según ha explicado este domingo la portavoz del Sindicato de Inquilinas, Alicia de Río.
El Sindicato también exige que el decreto de vivienda establezca la obligación para los arrendadores de acreditar una causa justificada para no renovar el contrato y, si no lo hace, que tengan que indemnizar al arrendatario, entre otras cosas.
El Gobierno ya intentó aprobar el decreto de vivienda el pasado mes de julio, pero finalmente no pudo salir adelante por falta de apoyos, algo que ha recordado este domingo la ministra de Sanidad y dirigente de Sumar y Mas Madrid Mónica García, que ha acusado a los socialistas de "arrastrar los pies" en aquella ocasión y al PP de ser "tan buitres como los fondos".
"Si el Partido Socialista nos hubiera escuchado durante todos estos meses y hubiéramos llevado el Real Decreto en julio o a principios de septiembre como teníamos pactado", ha dicho, y "si se hablara del problema real de la vivienda y no de parches que son los que llevamos poniendo desde hace muchos años no estaríamos aquí en este momento".
Por eso, el Real Decreto Maricarmen tiene que ir el martes sí o sí porque "nos estamos jugando el Gobierno y nos estamos jugando la Legislatura", ha sentenciado la dirigente de Sumar, socio del Partido Socialista en el Gobierno de coalición.
Sumar anunció ayer que está dispuesto a que sus cinco ministros no se sienten en la reunión del Consejo de Ministros del martes si no se incluye ese paquete de medidas frente a la crisis de la vivienda para que se apruebe un decreto "sí o sí".
"No valen parches", aseguró el movimiento en un comunicado en el que señalaba que "el Gobierno no se puede poner más de perfil", ni plantear "medidas descafeinadas".
Una vez que el consejo de ministros apruebe el real decreto, el texto irá al Congreso, donde también tiene que recabar apoyos como el de JuntsxCat, cuyo secretario general, Jordi Turull, ha asegurado este domingo que si el decreto "quiere hacer una regulación para parar los pies a los fondos buitres, tendrá el voto favorable de Junts".
Pero también ha advertido al Gobierno que no mezclen la normativa sobre vivienda, como hizo en su momento con el decreto ómnibus sobre las pensiones, con medidas que "lo que hacen es que se criminalice al pequeño propietario".
La posición de Junts será clave, ya que sus votos son necesarios para que el decreto sea convalidado en un Congreso en el que el Gobierno de coalición, en minoría, está sufriendo para sacar adelante sus proyectos
