Una de cada tres personas que solicita la eutanasia fallece esperando respuesta

El año pasado, 565 personas murieron por eutanasia, un 32% más que el año anterior.
El mayor número de peticiones las hacen enfermos oncológicos, pero casi la mitad se hacen por enfermedades neurológicas.
Hace cinco años que en nuestro país se legalizó la eutanasia y los datos reflejan que falta rapidez de respuesta. Las resoluciones tardan más de lo que la enfermedad aguanta. Los datos lo reflejan. Una de cada tres personas que solicita morir dignamente muere esperando respuesta sin que les lleguen a aplicar la eutanasia.
El año pasado, 565 personas murieron por eutanasia, un 32% más que el año anterior. La cifra representa una de cada 750 muertes en nuestro país y si nos comparamos con otros que ya llevan una o dos décadas aplicando la eutanasia. Esas muertes solo representan el 0,13% del total y se cuentan por centenares mientras que en País Bajos o Canadá representan más del 5% de los fallecimientos totales y se cuentan por miles.
Con todo, aquí vemos que las solicitudes van aumentando año a año conforme la gente va conociendo esa opción. Más de 1.200 el año pasado frente a las 73 de primer año.
El mayor número de peticiones las hacen enfermos oncológicos pero, en la práctica, de todas las eutanasias que se llevan a cabo, casi la mitad son por enfermedades neurológicas.

