El eclipse solar, explicado paso a paso: "Increíble, único, era como estar en un planeta distinto"
Los pájaros volaron a refugiarse, los patos se reunieron antes del crepúsculo: cambió el viento, sentimos frío en pleno agosto.
La fase de totalidad trae un anochecer anticipado y breve a parte de España: las mejores imágenes
Nadie quedó indiferente. Habíamos visto videos, fotos de otros eclipses, habíamos contado con detalle cómo iba a ser, pero lo cierto es que para algunos ese momento fue incluso mejor de lo esperado. La Agencia Espacial Europea captó con detalle cada fase del sol hasta estar totalmente cubierto por la Luna.
El mismo Sol, la misma Luna, para todos y al mismo tiempo. Y en ese momento, la magia se convertía en Ciencia. La Agencia Espacial Europea nos regalaba la secuencia completa con luz blanca y en blanco y negro se observaba cada una de sus fases. Mucho más artístico con su filtro de hidrógeno Alpha.
Justo antes de la totalidad, un último fragmento seguía brillando, como un diamante en el cielo, imagen espectacular que duró muy poco porque al instante aparecían puntos luminosos. Eran las famosas perlas de Baily, que dejaron paso a un borde rojizo alrededor de la Luna. Era la cromosfera solar, lo que veíamos es el hidrógeno que emanaba. Y entonces llegó la imagen más impresionante. La atmósfera exterior del Sol envolvió a la Luna y se convirtió en una corona perfecta.
Mientras, a ras de suelo percibimos el cambio cromático previo al falso anochecer. Los rojos se tornaron marrones, los azules y verdes destacaron entre los demás. Y la ciencia se convirtió en magia. Las sombras de los árboles proyectaron el eclipse. Mientras, los pájaros volaron a refugiarse, los patos se reunieron antes del crepúsculo. Cambió el viento, sentimos frío en pleno agosto. Y, durante unos segundos, nos dimos cuenta de que lo que contemplamos era magia y era ciencia. Todo ello fruto de una geometría perfecta con el Sol, la Luna y la Tierra. Perfectamente alineados. Para todos y al mismo tiempo.
