Circular por el carril izquierdo sin adelantar: la multa de hasta 200 euros por entorpecer el tráfico
Circular por el carril izquierdo sin intención de adelantar puede suponer una multa de hasta 200 euros por entorpecer el tráfico y dificultar la circulación de otros vehículos
La DGT confirma la nueva multa por conducir con una sola mano
Circular por autopistas y autovías parece una tarea sencilla, solo hay que mantenerse en el carril, mantener la velocidad y avanzar para llegar al destino. No obstante, hay una norma básica que muchos conductores olvidan, o directamente ignoran, y que puede salir cara: el uso indebido del carril izquierdo.
Cada vez es más frecuente ver vehículos que circulan de forma continua por el carril izquierdo sin estar adelantando. Esta es una práctica que, además de generar frustración entre otros conductores, está sancionada por la Dirección General de Tráfico (DGT). La multa puede alcanzar los 200 euros, incluso aunque no se haya producido ninguna situación de peligro ni accidente. Se debe entender que el carril izquierdo no es para circular de forma permanente, tiene una función bastante concreta: adelantar.
¿Qué dice la normativa?
El Reglamento General de Circulación es muy claro en este punto: los conductores deben circular normalmente por el carril situado más a la derecha y utilizar el resto de carriles solo cuando las circunstancias lo requieran. Esto quiere decir que: el carril derecho es de uso habitual, el carril izquierdo está reservado para adelantamientos y después de adelantar, se debe volver al carril derecho.
No cumplir esta norma, aunque parezca un detalle sin importancia, se considera una infracción. Además, la normativa insiste en que el uso del carril izquierdo no depende de la velocidad. Es decir, aunque se circule a 120 km/h, no se tiene derecho a permanecer en él si no se está adelantando.
Se considera infracción grave con una multa de 200 euros
Circular de manera continuada por el carril izquierdo sin justificación está tipificado como una infracción grave. Las consecuencias de este acto son claras: una multa económica de 200 euros. Esto quiere decir que se puede ser sancionado simplemente por mantenerse en el carril izquierdo sin necesidad, incluso si no se supera la velocidad máxima, no hay tráfico denso y no se produce ningún incidente. La razón de esto es que se considera una manera de entorpecer la circulación.
La DGT no sanciona esta práctica por capricho. El problema es que puede bloquear el flujo natural del tráfico. Cuando un conductor circula por el carril izquierdo sin adelantar obliga a los demás vehículos a reducir la velocidad, genera retenciones innecesarias y provoca adelantamientos por la derecha que son mucho más peligrosos.
De hecho, la normativa también sanciona adelantar por la derecha fuera de los casos permitidos, lo que demuestra que ambas conductas pueden estar directamente relacionadas. En este sentido, el conductor que se queda en el carril izquierdo no solo incumple la norma sino que también puede provocar situaciones de riesgo indirectas.
Uno de los argumentos más comunes es pensar: “Si voy a 120km/h, nadie debería adelantarme”. Sin embargo, este razonamiento es incorrecto desde un punto de vista legal. La normativa no permite apropiarse del carril izquierdo por circular a la máxima velocidad permitida. Al contrario, se debe facilitar el paso a otros vehículos, se debe volver al carril derecho después de adelantar y no se debe obstaculizar la circulación.
Aunque el otro vehículo circule por encima de lo permitido, nunca se le debe bloquear el paso permaneciendo en el carril izquierdo. Se debe entender que el carril izquierdo está limitado a situaciones concretas como hemos mencionado anteriormente, adelantar a otro vehículo. También puede ser utilizado cuando el tráfico lo requiere, como en el caso de alguna retención o densidad elevada de vehículos.
Casos en los que se podría ser multado
La sanción por circular indebidamente por el carril izquierdo suele aplicarse en situaciones muy concretas, pero más habituales de lo que pueda parecer. Por ejemplo, se puede ser multado si se circula durante largos tramos por ese carril sin estar adelantando, si no se aparta cuando otro vehículo se aproxima por detrás o si se mantiene una velocidad constante sin justificación teniendo el carril derecho libre.
En todos estos casos, los agentes pueden considerar que se está entorpeciendo la circulación, aunque no haya tráfico denso ni tampoco se produzca ningún incidente. este comportamiento, además, suele estar relacionado con lo que la DGT denomina el “síndrome del carril izquierdo”: conductores que se acomodan en este carril porque creen que es el más rápido o porque prefieren evitar cambios constantes, olvidando que su uso debe ser puntual.
Más allá de esta posible multa, el verdadero problema es el riesgo que genera en carretera. Cuando un vehículo permanece en el carril izquierdo sin necesidad, obliga a otros conductores a tomar decisiones peligrosas, como puede ser adelantar por la derecha.
Este tipo de maniobra está prohibida salvo situaciones muy concretas, ya que reduce la visibilidad y aumenta la probabilidad de colisiones laterales o movimientos inesperados. Por lo que, una conducta aparentemente leve puede desencadenar situaciones de riesgo real, afectando no solo al propio conductor, sino también al resto de usuarios de la vía.
