Así se usa el desfibrilador con el que han salvado a Rafael en plena calle en Alfafar: "Me han resucitado"

Rafael es consciente de que gracias al buen uso del desfibrilador sigue vivo. Imagen: Carmen de las Muelas
  • Noticias Cuatro desvela cómo usar un desfibrilador y dar unos primeros auxilios que pueden salvar vidas.

  • Rafael se desplomó en plena calle de Alfafar y dos guardias civiles le salvan la vida

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Rafael sabe que "ha resucitado", y que lo ha hecho gracias al buen uso de un desfibrilador. Ha tenido suerte. Se desplomó en plena calle en Alfafar sin pulso ni respiración. Lo hizo cerca del acuartelamiento de Alfafar, un hecho que le salvó la vida. Porque gracias a la rápida actuación de dos guardias civiles que le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y utilizaron un desfibrilador. Un ciudadano alertó de que una persona se había caído desplomada en la zona. 

Dos agentes acudieron de inmediato al lugar y encontraron al hombre inconsciente, sin pulso y sin respiración, presentando además signos visibles como coloración azulada en los labios y el cuello.Ante la gravedad de la situación, iniciaron de forma inmediata las maniobras de primeros auxilios, incluyendo la reanimación cardiopulmonar, con el objetivo de recuperar sus constantes vitales.

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Posteriormente, una patrulla de la Policía Local de Alfafar se desplazó hasta el lugar con un desfibrilador externo automático (DEA), lo que permitió estabilizar al afectado hasta la llegada de los servicios sanitarios.

Gracias a la actuación conjunta de los agentes, el hombre pudo ser trasladado con vida a un centro médico, donde continuó recibiendo asistencia sanitaria.

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La intervención fue realizada por efectivos del puesto de la Guardia Civil de Alfafar-Catarroja, cuya rápida respuesta resultó determinante en el desenlace del suceso. Rafael Muñoz, uno de los guardia civiles que salvaron la vida a Rafael reconoce que "no era consciente de que estaba tan grave. Nosotros solo pensamos en actuar". Su compañero Eloy Díaz, reconoce que no es lo mismo estar en un curso con un muñeco que en la vida real".

"Te han reanimado, te han resucitado, te han devuelto a la vida", dice Rafael, de 62 años.

Cómo usar el desfibrilador

¿Sabríamos cómo usar un desfibrilador en nuestro trabajo? Lo primero es darnos cuentas de lo que es para saber dónde lo tenemos ubicado. Siempre resulta interesante saber dónde se encuentran para no perder tiempo en caso de necesidad, donde cada segundo es clave.

También podemos encontrar un dispositivo de desobstrucción. Pero este tiene un problema añadido y es que tenemos que ser capaces de colocarlo de tal forma que no se escape el aire para que sea útil, por lo que no se aconseja su uso en una situación crítica. "Hay que sellar muy bien la cara"

Lo que no falla nunca son las maniobras manuales. Se puede pedir a la persona que tosa, darle cinco golpes en la espalda con la mano plana y cinco contracciones en la boca del estómago hacia arriba.

El desfibrilador llega cuando tengamos a la persona inconsciente. Se coloca el primer parche en la lado derecho debajo de la clavícula y el otro lo colocamos en el costado del paciente en la lado izquierdo. Es entonces cuando la máquina nos dice que está analizando el ritmo cardíaco. Y nos avisa: dé una descarga. Cuando vayamos a dar la descarga nadie debe tocar al paciente.

Si el paciente está consciente y respira no se deben quitar los electrodos ni desconectar el DESA.

Si está inconsciente, pero respira coloca al paciente en posición lateral de seguridad sin quitar los electrodos ni desconectar el DESA.

Cuando se de la descarta hay que hacer las maniobras manuales RCP 30 veces.

Tenemos que llevar un ritmo de entre 100 y 120 por minuto con una profundidad de 5 o 6 centímetros. No dejando de comprimir pero debemos dejar que se expanda el tórax para que se vuelve a llenar el corazón sangre y que siga bombeando. Y no olvidar llamar al 112 en cuanto estemos ante una persona inconsciente.