La peculiaridad del Alvia: ni estaba localizado con precisión ni se pudo saber en un primer momento que había descarrilado
El tren accidentado en Andalucía carecía de un sistema GPS en tiempo real para su localización exacta al operar con tecnología antigua, el sistema LZB
El presidente de Adif ha confirmado que no existe tecnología civil capaz de detectar un descarrilamiento cuando un tren ha sufrido un accidente
El centro de control de Atocha sabía en qué tramo de la vía estaba el Alvia pero no lo tenía localizado con total precisión. El sistema LZB de este tipo de tren no lo permite. “El LZB es el sistema más antiguo. A medida que el tren se mueve, se van marcando los tramos de la vía, pero no se sabe con exactitud dónde está”, explica Mateu Oliver, vicepresidente del Consejo General de Ingenieros.
Adif y Renfe saben si el tren ha superado un punto o si ha llegado al siguiente, pero entre las balizas hay varios kilómetros de distancia.
La geolocalización no ha sido una prioridad
La geolocalización no ha sido una prioridad para la red de ferrocarril. “Al tratarse de un vehículo limitado a raíles en una sola dirección no hace falta tener una geolocalización precisa. Es un sistema seguro”, puntualiza Oliver.
Hasta ahora, la geolocalización no se ha considerado imprescindible para la seguridad, sin embargo, el estándar europeo sí lo contempla para la alta velocidad y será una realidad en toda la red dentro de unos años.
De hecho, Renfe aspira a mejorar la geolocalización de los trenes es una realidad. Hace tan solo un mes abrió un concurso para tener un nuevo sistema. En el documento de licitación, explica que “en situaciones críticas como cortes de energía, fallos de red, pérdida de señal GPS o interrupciones en la comunicación entre tren e infraestructura, los sistemas actuales pueden quedar inoperativos”. Limitaciones, dice, que” impactan directamente en la capacidad de respuesta ante incidencias y en la seguridad de la operación”.
En el accidente de Adamuz confluyeron distintos factores que pudieron complicar la llegada de la ayuda al Alvia. “No sabíamos dónde estaba el segundo tren. No sabíamos si es que estaba impactado con el primero y lo que estábamos viendo era el resultado”, explica José María Villadiego, director asistencial del 061 en Andalucía.
Cuando los equipos de rescate llegaron, desconocían que el Alvia había descarrilado
Según la nota de prensa que difundió este viernes el Ministerio de Transportes, Adif comunicó a Emergencias que había otro un segundo tren accidentado. Pero el Centro de Control no disponía de su localización exacta. De noche, el acceso a las vías fue complicado. Además cuando los equipos de rescate llegaron a la zona, desconocían que el Alvia había descarrilado.
¿Cómo es posible que en plena era de la Inteligencia Artificial no se supiera en ese momento que se había producido un descarrilamiento con varios vagones desplomados en un talud?
Preguntado al respecto el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña aseguró que “ningún país” tiene un sistema capaz de detectar en qué condiciones se encuentra un tren tras un accidente ni por ejemplo, si varios de sus vagones se han desgajado y caído a un terraplén con decenas de personas a bordo.
