Sobrevivir a la mutilación genital femenina con solo cinco años: "El sonido de la cuchilla jamás se olvida"

  • Asha Ismail tenía cinco años cuando su madre la llevó a Moyale para practicarle la mutilación genital

  • En España comenzó su lucha para erradicar este tipo de violencia con su ONG

  • Muchos países están retrocediendo en la prohibición de la mutilación genital femenina

Unicef advierte que 230 millones de mujeres y niñas en el mundo han sobrevivido a una mutilación genital femenina. Es el caso de Asha Ismail, quien tuvo que pasar por esto con tan solo cinco años. “Me acuerdo del sonido de la cuchilla, eso jamás se me ha olvidado”, relata. Ahora lucha contra esta lacra desde España con su ONG ‘Save a Girl, Save a Generation’.

Asha Ismail tenía cinco años cuando su madre la llevó a Moyale, una pequeña ciudad de Kenia donde le esperaba su abuela. “Iba muy feliz porque de repente todo el mundo estaba centrado en mí. Algo especial iba a pasar. Mi madre me bañó y me puso un vestido. Estaban esperándome en la cocina”, recuerda.

“Primero fui vendida y luego violada”, indica Asha

Asha puede ver esos instantes con claridad en su cabeza. “Mi madre, mi abuela y otra señora me agarran, me quitan la ropa interior, me cogen las manos y me abren las piernas con las suyas”, sostiene ella. “Y la mujer empezó a cortar”, añade. Un relato duro de escuchar porque su pesadilla no terminó ahí: tuvo un matrimonio concertado.

“Siempre hay una señora con una cuchilla preparada. Entra, te corta y él penetra ese hoyo. Primero fui vendida y luego violada”, describe. “Mi madre me decía que había niñas que se suicidaban la noche de bodas y esa noche lo comprendí”, destaca Asha con dolor. Ese día se quedó embarazada y meses después dio a luz a una niña: “Me hice una promesa. Si esta era mía, nadie la iba a tocar. Antes me tenían que matar. ¿Cómo lo iba a hacer? No tenía ni idea”.

18.000 niñas están en riesgo de la mutilación en España

Asha decidió luchar contra esta lacra y emprendió su camino desde España con su ONG. Muchos países están retrocediendo en la prohibición de la mutilación genital femenina, como en Gambia. Miles de personas han salido para revocar la ley y volver a la ablación. Lo más destacado es que a la cabecera iban las mujeres, una situación que ocurre por la falta de información.

Ellas creen que la mutilación genital está relacionada con la purificación, nada más lejos de la realidad. En España, 18.000 niñas están en riesgo, de las cuales, 3.600 se encuentran en riesgo alto. Desde el Ministerio de Sanidad hay un procedimiento para que las familias que estén aquí y se marchen a África tengan que llevar un documento sellado. Ahí se especifica que si vuelven con las niñas mutiladas, tendrán pena de cárcel. La mayoría no se arriesga, pero ya se han documentado casos en nuestro país.