Las imágenes del devastador terremoto en Colombia: "Recordando Venezuela hemos tenido más miedo"

Las imágenes del devastador terremoto en Colombia: "Recordando Venezuela hemos tenido más miedo". Cuatro
  • La tierra se ha abierto en Colombia con un fuerte terremoto, de 7,4 de magnitud

  • Hay personas atrapadas bajo los escombros de decenas de edificios derrumbados en Cali.

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La tierra se ha abierto en Colombia. Un fuerte terremoto, de 7,4 de magnitud, deja ya, al menos, un centenar de muertos. Hay personas atrapadas bajo los escombros de decenas de edificios derrumbados en Cali. La cifra de heridos es imposible de determinar todavía. los equipos de rescate trabajan en medio del temor a nuevas réplicas que podrían agravar aún más los daños.

Ha habido histeria colectiva en Pereira, una de las ciudades más afectadas. En las puertas de un hospital parte de su estructura se viene abajo, la gente en las calles no sabe cómo ponerse a salvo, entre ellos personas hospitalizadas. Los gritos no cesan, tampoco los fuertes temblores. No se salvan ni los monumentos históricos que han aguantado siglos. Es lo que ha ocurrido con la histórica catedral de Manizales, que ha empezado a derrumbarse a los ojos de los ciudadanos sorprendidos, agarrados unos a otros mientras la tierra sigue temblando, paralizados ante lo que están viviendo.

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El temblor, de magnitud 7,4, ha sacudido con fuerza el oeste del país. Su epicentro ha tenido lugar en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, en la costa del Pacífico y apenas media hora después le han seguido dos réplicas. Hay decenas de ciudades afectadas y la cifra de víctimas mortales no deja de crecer y ya supera el centenar. Hay decenas de personas todavía atrapadas bajo los escombros en Cali.

La gente, desesperada, escarba entre escombros y grita de forma desesperada. Suplican auxilio. Intentan sacar cuerpos de entre los escombros con distinta suerte. En cuestión de segundos y apenas a unos metros estructuras completas cedían con cientos de colombianos como testigos.

Se aferran a lo que pueden, abrumados por el repentino seísmo que no deja más que polvo y pánico tras de sí. La desolación se palpa en Pereira, con edificios derruidos parcial o totalmente que obligan a los vecinos a organizar rescates improvisados. También ahí, en medio del caos, testimonios milagrosos, como el de un hombre que muestra lo que queda de la habitación de hotel en la que estaba. Pese a la crudeza de las imágenes, ha salido ileso.

En el aeropuerto de Pereira se han vivido momentos de puro terror. Consecuencias que también se han vivido en Cali. Y lo que no ha caído durante la sacudida, amenaza con hacerlo.

El oeste de Colombia, principal castigado, sigue en conmoción. Los rescates a contrarreloj se convierten en la última esperanza. A kilómetros a la redonda, columnas de polvo advierten decenas de derrumbes. Todavía a estas horas, es imposible cuantificar la magnitud real del desastre. Las columnas de humo tras el derrumbe de decenas de edificios son una pequeña porción de ello. El recuento de heridos continua subiendo, el número de víctimas también. El recuento de heridos sigue subiendo, el número de víctimas también.

El recién estrenado presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha suspendido su agenda y ha convocado un comité de emergencia para abordar esta crisis apenas 3 días después de tomar posesión de su cargo. Espriella ha declarado situación de desastre nacional. Y A bordo del avión ha querido enviar un mensaje de tranquilidad al país dejando claro que los colombianos no están solos y él estará al mando.

Los españoles que lo han vivido in situ reconocen que todo tembló, que al oír las sirenas ya sabían que algo grande ocurría y que huyeron en segundos, pero que el recuerdo de Venezuela les hizo atemorizarse a todos.