Ábalos en el Supremo, de hombre fuerte del Gobierno a verse "condenado y carne de meme": sus grandes hits

Ábalos en el Supremo, de hombre fuerte del Gobierno a verse "condenado y carne de meme. Cuatro
  • El exsecretario de Organización del PSOE ve en el caso un "juicio mediático" en el que ya ha sido "condenado" y convertido en "carne de meme"

  • No sólo hoy, a lo largo de estos años, el exministro de transportes José Luis Ábalos ha ido dejando momentos para la hemeroteca

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Ábalos, otrora hombre fuerte del Gobierno, mano derecha del presidente Pedro Sánchez, uno de los fieles del Peugeot declaraba hoy en el Supremo por el caso mascarillas, presunta corrupción mientras la gente moría encerrada por el covid, nada menos. El exsecretario de organización del PSOE ve en el caso un "juicio mediático" en el que ya ha sido "condenado" y convertido en "carne de meme". Está en el Supremo porque Ábalos ha decidido seguir siendo aforado. Como era de esperar, Ábalos ha desmentido todas las acusaciones del comisionista Víctor de Aldama.

Ábalos también ha hablado de amor ante el juez. El exministro ha reconocido una relación extramarital con Jéssica, pero afirma que no intervino en su contratación en una empresa pública. Reconoce que sabía que un socio de Aldama pagaba el piso que le pusieron en Madrid, pero dice que la gestión era a través de Koldo. Según su declaración, él solo iba al piso a comer y cree que Jessica ha sido coaccionada para decir que no iba a trabajar. También ha señalado que encontraron trabajo a Claudia Montes por compasión. Y todos los enchufes en la empresa pública.

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El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha señalado en su declaración como acusado en el Tribunal Supremo que difiere de los 94.000 euros en diez años sin declarar que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil le atribuye. "He hecho las cuentas y sale bastante menos", ha indicado para añadir que "si hubiera dinero, aflora".

"Víctor de Aldama --empresario y coacusado en el juicio-- el otro día me puso más millones. Yo estoy encantado, porque cuantos más millones me pongan, más es exigible la identificación y la localización de ese dinero", ha señalado, tras un tira y afloja con el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, a cuenta de los atestados de la Guardia Civil.

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El exministro también ha lamentado que "en cada declaración, aumentan los millones" que le atribuyen y que él niega, pero que la UCO halló los 94.000 euros "porque no ha habido forma" de encontrar "nada más". Así, Ábalos ha indicado que en 2020 le imputaron más de 14.000 euros "como ingresos en efectivo" de los cuales, según él, "7.600 corresponden al alquiler" de un piso por parte de Koldo García, su exasesor y tercer procesado, y 4.000 "de un alquiler vacacional para Joseba" García, el hermano de Koldo. Asimismo, el exministro ha reclamado que aún no dispone de los dispositivos que le incautó la Guardia Civil, por lo que no ha "tenido oportunidad de hacer ninguna pericial de ningún sentido".

"La investigación esta empezó en el año 22. En abril del 22. Estamos en mayo del 2026. ¿Me quiere decir que en cuatro años no me han localizado cuentas, dinero, fondos? Solamente esto de los 'whatsapps'" del móvil de Koldo, ha declarado. En este sentido, ha dicho que "se pueden ocultar 100.000, 200.000, 300.000", no así "millones". "Se pueden gastar también", ha replicado Luzón, a lo que Ábalos ha respondido "que no": "Mire cómo yo he vivido y mire cuántas veces he salido del país". "Todo lo que se me atribuye en esta causa son 94.800 euros son de origen desconocido. Esto es lo que se van a encontrar en diez años para el gran caso de corrupción de las mascarillas", ha ironizado.

Sobre la compra de mascarillas, Ábalos asegura que nunca ha formado parte de ningún organo de contratación y descarga la responsabilidad en los técnicos. "Yo siempre dije que las mascarillas había que traerlas lo antes posible, que pusieran todos los medios para ello", ha manifestado en su declaración.

Ábalos ha dicho que él dio la "orden política" de conseguir mascarillas pero correspondía a Puertos del Estado --8 millones de unidades-- y Adif --5 millones--, los entes de Transportes a los que se encargó la compra, llevarlo a cabo y "estaban en plenitud de su competencia y de su responsabilidad" como "órganos de contratación". Eso sí, ha puntualizado que él no fijó la cantidad pero sí decidió que Puertos comprara ocho millones para 30 días, en lugar de cuatro millones para 15 días, porque si no era "como no pedir nada" y "era muy difícil encontrar material, cada vez más disputado".

"Tienen que contratar como ellos crean conveniente. Yo no he contratado jamás, no he formado parte de ningún órgano de contratación. Tienen el mandato de comprar, pero no el de contratar con nadie en concreto. Tienen que contratar a quien crean, porque al final son ellos los que van a tener que responder de quien contraten", ha agregado.

Sobre que desde Puertos y Adif escogieran a Soluciones de Gestión, el exministro ha asegurado que si "no les gustaba" esa oferta, "podían haber cogido otra". "El problema es que las otras podían merecerles bastante menos confianza, y sobre todo es que igual les tocaba adelantar un dinero que no querían arriesgar", ha dicho.

También ha afirmado que no conoció "ninguna" oferta y que supo que "hubo varias", hasta "cuatro coetáneas" a la de Soluciones de Gestión", según le comentó su asesor, también acusado, Koldo García. "Este tema solamente lo despaché con el subsecretario, con nadie más, y él me dijo que, aunque la ley de contratos del sector público para situaciones de emergencia y el propio decreto del estado de alarma creado para esta situación no exigía la concurrencia, quedaría bien si hubiera algunas ofertas más", ha indicado.

Ante ello, Ábalos les pidió "buscarlas y se ha mostrado "convencido" de que "al menos algunas hubo": "Por mi mano no pasó ninguna, por lo tanto no sé ni quiénes, pero a mí, por lo que se me respondió y lo que me consta, es que más de una hubo seguro".

Ha negado que conversara con Aldama, el tercer acusado en el juicio, antes de las adjudicaciones a Soluciones de Gestión, aunque ha reconocido que es "probable" que supiera que buscaban material. "Pero en ese momento uno lo interpreta casi como una ayuda, en aquel momento es que necesitábamos de todo el mundo", ha precisado, para recalcar que no trató "con nadie" y "en ningún contrato". Y ha subrayado que su "obsesión" era tener "equipos de protección ya", a la par que ha señalado que "la preselección se podía hacer perfectamente y es legal, ya que la legislación permitía eso".

Ábalos ha incidido en que dirigía uno de los ministerios nombrados autoridad para la gestión de la pandemia y que todo el servicio de transporte se declaró esencial y, por tanto, a los trabajadores había que "protegerlos". "De ahí deriva, básicamente, la necesidad de la protección de los trabajadores esenciales para garantizar a este país el suministro, el abastecimiento, de la alimentación, de las medicinas, y garantizar una mínima movilidad controlada en el país y tengo que decir que fue un éxito, porque este país no tuvo ningún problema", ha dicho.

Ha recordado su "inquietud" por "encontrar un proveedor" y ha rechazado que difundiera información privilegiada, porque "el problema estaba en quién conocía dónde vendían y cómo hacerlas traer". "Fue una odisea traer mascarillas para todas las administraciones y al menos nosotros las pudimos traer los primeros y a un precio bastante inferior a la media", ha reivindicado.

El exministro ha asegurado que recomendó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretar el estado de alarma cuanto antes y que la adjudicación de las mascarillas no fue singular, ya que Transportes contrata "por cantidades bárbaras". "No me he metido jamás en nada de contratación y éste para mí no era un contrato especial, salvo en el objeto de la compra. Todo lo demás, para mí era un contrato más del Ministerio", ha declarado.

No sólo hoy, a lo largo de estos años, el exministro de transportes José Luis Ábalos ha ido dejando momentos para la hemeroteca. Del estoy solo no tengo a nadie, al soy feminista porque soy socialista.