¿Debe conocer la ciudadanía el estado de salud de su presidente?

¿Debe conocer la ciudadanía el estado de salud de su presidente?
Pedro Sánchez ha negado tener una enfermedad cardiovascular. Cuatro
  • Los expertos analizan si la ciudadanía tiene derecho a saber el estado de salud de sus dirigentes.

  • El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha negado este jueves que sufra una enfermedad cardiovascular.

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha negado este jueves que sufra una enfermedad cardiovascular y ha cargado contra PP y Vox por, afirma, difundir bulos sobre su estado de salud. "No padezco ninguna enfermedad cardiovascular", ha escrito el jefe del Ejecutivo en un mensaje en 'X',, después de la publicación de una información periodística que afirmaba que lleva tratándose varios meses de esta afección en un hospital de Madrid.

En la víspera, además la diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo preguntó al Gobierno si Sánchez padecía un "problema de salud" y le pidió que "descalcificara su historial médico", durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.

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Sánchez se ha quejado de que los partidos de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal "llevan anunciando el fin del Gobierno desde el primer día" y ahora además "difundiendo bulos" sobre su salud. "La máquina del fango funciona siempre igual: lanzan el bulo desde un pseudomedio, sus diputados lo amplifican y sus tertulianos enfangan la conversación pública", ha seguido.

Sánchez niega que sufra ningún problema cardiovascular aunque señala que "si fuese así no sería ningún problema" porque, afirma "hay millones de personas que las padecen y llevan una vida normal gracias a los servicios públicos" que la oposición, dice, "desmantela".

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Finalmente se ha quejado de que utilicen "la mentira" como forma de hacer oposición y considera que esto significa que el Gobierno lo está haciendo "realmente bien". "Queda Gobierno para rato", ha terminado Sánchez, que suele insistir en que agotará la legislatura, convocará elecciones al final del mandato, en el año 2027, y volverá a presentarse para seguir siendo presidente del Gobierno.

¿Debe conocer la ciudadanía el estado de salud de su presidente?

¿Es el estado de salud de un presidente una cuestión de interés general o forma parte de su intimidad? Es la pregunta que nos hemos hecho esta tarde y nos hemos fijado en cómo lo han solucionado en otros países.

Aunque no es obligatorio, en Estados Unidos lleva siendo costumbre desde 1981, cuando Ronald Reagan llega a la Casa Blanca. Lo hizo con 70 años y tras haber superado un cáncer. Y los rumores sobre sobre su estado de salud hicieron que el mandatario publicara sus informes. "En EEUU no hay ninguna normativa que obligue a los presidentes a publicar el chequeo anual que realizarn", explica Gema Sánchez, profesora de Ciencias Políticas en la UCM.

Los médicos de Roosevelt sabían que estaba enfermo y no sobreviviría un cuarto mandato. Los de Eisenhower solo le daban un 50% de posibilidades de sobrevivir al segundo.

Kennedy sufría fuertes dolores por la enfermedad de Addison. Pero ninguna de estas informaciones se hicieron públicas. "Hubieran condicionado sus candidaturas y sus legislaturas", señala Gema Sánchez.

La pregunta es si la salud de un jefe de gobierno es un estado privado o de Estado. "La salud de un presidente del Gobierno le atañe solo a él. Se puede romper cuando la salud del presidente le impida ejercer sus funciones", señala la experta.

Los tropiezos de Biden o sus despistes también despertaron las alarmas. Encendidas por un Trump que no ha conseguido espantar los mismos fantasmas. A sus casi 80 años, la Casa Blanca ha tenido que dar explicaciones sobre los hematomas en las manos.

"Mientras no le inhabilite para desarrollar sus funciones, el equilibrio es algo complicado porque es lógico que la ciudadanía quiera demandar información".

François Mitterrand ya padecía un incurable cáncer de próstata en 1988, cuando se presentó a la reelección. Mantuvo la enfermedad en secreto y ganó un segundo mandato. En total estuvo en Elíseo 14 años.

"Un presidente del Gobierno tiene que ser lo suficientemente responsable como para retirarse si no está en plenitud de condiciones". Los límites parecen marcados solamente cuando no pueda desempeñar el cargo.