‘Diario de laboratorio’: la química como brújula para descubrir lo extraordinario en lo ordinario

La divulgadora Deborah García Bello publica su libro más personal, una obra que entrelaza el rigor científico con las emociones, el arte y el asombro
"No hay materiales buenos y malos per se, sino usos inadecuados y sistemas de gestión deficientes”, afirma en relación al plástico
La química suele percibirse como una disciplina confinada a probetas y laboratorios asépticos. Sin embargo, para la doctora en Química y divulgadora, Deborah García Bello, esta ciencia es en realidad "una forma de buscar sentido y belleza" en lo que nos rodea. En su nuevo libro, ‘Diario de laboratorio’ (Paidós), la autora construye un relato no lineal donde el olor de una casa, un beso o la vajilla de una abuela se convierten en el punto de partida para revelar la belleza invisible de la materia.
A diferencia de un manual científico convencional, esta obra mezcla narración en primera persona, ensayo, poesía y anotaciones breves. García Bello utiliza el método científico -observación, hipótesis y análisis- para dialogar con los vínculos humanos, la intuición y la lógica social. “La química ilumina lo invisible y permite descubrir lo extraordinario dentro de la rutina más corriente”, explica en una entrevista con Noticias Cuatro.
Uno de los pilares del libro es el concepto de asombro, definido por la autora como "percatarse de que había algo arrebatador y nuevo en aquello que creíamos familiar". A través de sus páginas, el lector aprende que fenómenos tan cotidianos como el olor a tierra mojada (“petricor”) o el azul del mar tienen explicaciones fascinantes que no restan misterio a la vida, sino que la dotan de una "génesis atómica" que no reniega de lo trascendente.
El libro no rehúye el debate social. García Bello aborda con firmeza temas como la incultura científica en España, señalando que una parte importante de la población reconoce no entender las noticias de ciencia. En este sentido, la autora realiza una defensa técnica de los materiales, criticando el "maniqueísmo de calificar a los materiales como buenos o malos".
"No hay materiales buenos y malos per se. Puede haber usos inadecuados o sistemas de gestión deficientes, pero el material en sí nunca es el problema", afirma en relación con el plástico, un material que hoy sufre un estigma similar al que padeció el papel en décadas pasadas. Según la científica, entender los materiales es el primer paso para usarlos mejor.
Como investigadora que vincula ciencia y arte, García Bello dedica parte de su reflexión a cómo los avances tecnológicos han transformado la estética. Explica que, donde un científico busca utilidad, un artista encuentra una nueva poética. Esta visión interdisciplinar es lo que ella denomina una "actitud reparadora", destinada a volver a conectar disciplinas que la educación ha separado artificialmente.
‘Diario de laboratorio’ es, en definitiva, un mapa ideológico que defiende siete elementos vitales: la atención, la belleza, la verdad, el bien, el sentido, Dios y la familia. Es una invitación a mirar el mundo con una "mirada atómica" para encontrar, incluso en un simple grano de sal o en el balanceo de un columpio, el orden y la armonía que sostienen el universo.

