Miguel Rellán, actor: “El único sentido de ser sabio es ser buena persona”
El intérprete regresa a los Goya con su papel en ‘El Cautivo’, de Alejandro Amenábar
El actor, con más de 100 películas a su espalda, sigue conquistando a la crítica a los 83 años
A sus 83 años, Miguel Rellán vuelve a situarse en la primera línea del reconocimiento cinematográfico con su nominación al Goya como mejor actor de reparto por la película ‘El Cautivo’, dirigida por Alejandro Amenábar.
En este largometraje sobre la juventud de Miguel de Cervantes, Rellán asume el papel de Antonio de Sosa, el narrador de la historia, un personaje para el cual el propio actor sugirió detalles como su condición de tuerto para aportar mayor veracidad histórica.
Esta candidatura llega casi cuatro décadas después de que el actor lograra su primer Goya en 1987 por ‘Tata mía’, consolidando una trayectoria que supera ya las cien películas y que lo mantiene como una figura imprescindible de la escena española.
A pesar de la expectación, Rellán recibe esta nueva nominación con una gratitud teñida de "cierta distancia", consciente de que, aunque los premios ilusionan, no son los que definen la valía de una carrera profesional.
Para el intérprete, el verdadero valor reside en el trabajo compartido con directores minuciosos como Amenábar, a quien define como un cineasta que lo tiene todo muy claro, pero que permanece abierto a las posibilidades que surgen en el set.
Lee El Quijote íntegramente cada tres o cuatro años
Su participación en esta cinta coincide con su profundo interés personal por la obra de Cervantes, ya que el actor confiesa leer El Quijote íntegramente cada tres o cuatro años, considerándolo una "alegoría infinita de la vida". Cervantes le enseñó que “el único sentido de ser sabio es ser buena persona”, según confiesa en una entrevista con Noticias Cuatro.
Más allá de los galardones, la vida de Miguel Rellán es un testimonio de persistencia y vocación. Tras abandonar sus estudios de Medicina en Sevilla para fundar el mítico grupo de teatro independiente Esperpento, el actor ha navegado por todos los géneros, desde el éxito masivo en series como ‘Compañeros’ hasta clásicos del cine como ‘El crack’ o ‘Amanece, que no es poco'.
Su infancia, marcada por una timidez extrema y una miopía que le valió sufrir acoso escolar, encontró en el mundo de la imaginación y las tablas una vía de sanación definitiva. Según sus propias palabras, el teatro le "curó la timidez", permitiéndole desarrollar esa presencia escénica que hoy lo define.
Actualmente, Rellán no muestra signos de jubilación y mantiene una actividad frenética. Además de sus recientes rodajes, ejerce como presidente de la sección de Teatro del Ateneo de Madrid, una institución que considera "sagrada" y por donde ha pasado toda la historia cultural de España.
Defensor de la educación pública y del optimismo por convencimiento, el actor sigue apostando por colaborar con las nuevas generaciones en cortometrajes y proyectos diversos. Para él, el arte sigue teniendo el poder de cambiar a las personas, y aunque reconoce que el trabajo del actor está sujeto a la subjetividad del espectador, su compromiso con la "verdad" sobre el escenario permanece inalterable.
