Detenidos 11 individuos por contratar a ciudadanos extranjeros como jardineros en unas "penosas condiciones"

EUROPA PRESS 25/08/2016 12:18

Los arrestados se hacían pasar por pequeños empresarios autónomos del sector de la jardinería y sometían a los trabajadores a unas jornadas laborales de más de doce horas al día, sin descanso ni para comer, y por un salario que no llegaba a los 600 euros, ha informado la Policía Nacional en un comunicado.

La investigación se inició el pasado mes de abril, cuando los agentes recibieron informaciones relacionadas con un posible delito contra los derechos de los trabajadores en una finca ubicada en la localidad madrileña de Boadilla del Monte.

Tras varias gestiones, se pudo comprobar que un elevado número de personas esperaba en las proximidades de una estación de metro de Madrid y eran recogidos por una furgoneta que les trasladaba a la mencionada finca.

En la pertinente inspección que se realizó en esta parcela, los agentes verificaron que varios empresarios ficticios tenían alquilados trasteros para guardar material de jardinería y los trabajadores se acercaban para recogerlo antes de iniciar su jornada laboral.

En el momento de la inspección, además de los empleadores, se encontraban más de 50 personas extranjeras que carecían de permiso de trabajo.

NO ESTABAN DADOS DE ALTA EN LA SEGURIDAD SOCIAL

En el transcurso de la investigación se pudo comprobar que además de carecer de un contrato de trabajo, no estaban dados de alta en la Seguridad Social y eran sometidos a jornadas laborales de más de doce horas, con un salario que rondaba los 600 euros al mes y además carecían de cualquier tipo de descanso para el almuerzo, teniendo que hacerlo en los propios vehículos durante los trayectos de un jardín a otro.

Entre los arrestados, alguno se hacía pasar por autónomo y cobraba el subsidio por desempleo además de no cotizar a la Seguridad Social por los servicios de jardinería contratados. La operación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones. La investigación ha sido llevada a cabo por agentes de la Comisaría de Móstoles pertenecientes a la Jefatura Superior de Policía de Madrid.