Europa se enfrenta al fantasma de la recesión

El fantasma de la recesión parece que vuelve a instalarse en toda Europa. Los últimos indicadores que demuestran una tendencia negativa en los crecimientos en la mayoría de las potencias aumentan el temor a una nueva etapa de recesión europea. Este martes, se ha conocido que el Producto Interior Bruto alemán apenas creció un 0,1% en el segundo trimestre, mientras que el PIB español también desaceleró su crecimiento hasta el 0,2% en el mismo periodo. Por ello, el PIB de la eurozona ha frenado su expansión por el estancamiento, sobre todo, de Alemania y Francia.
Europa analiza con temor los últimos indicadores económicos de sus principales potencias.
El estancamiento y la desaceleración parece ser la tendencia generalizada de los grandes países que en los últimos meses han visto cómo sus economías han ido echando el freno progresivamente.
Este martes, Alemania ha anunciado, para sorpresa de todos, que su economía apenas creció un 0,1% en el segundo trimestre del año.
Según la oficina germana de estadística, Destatis, e l Producto Interior Bruto (PIB) del país registró una expansión del 0,1% en el segundo trimestre del año respecto a los tres meses anteriores, cuando había experimentado un crecimiento del 1,3%. Así, el dato de crecimiento ha quedado muy por debajo de las previsiones del consenso de analistas, que auguraba una expansión del 0,5%.
Francia y España también frenan
Por su parte, el Producto Interior Bruto (PIB) de Francia se estancó en el segundo trimestre del año, cuando no registró crecimiento alguno, en contraste con la fuerte expansión del 0,9% observada en los tres primeros meses del año.
En una situación similar se encuentra España ya que, tal y como ha informado el Instituto Nacional de Estadística (INE), la economía ha desacelerado su crecimiento en el segundo trimestre hasta el 0,2%, una décima por debajo del registrado en el primer trimestre.
La eurozona se estanca
Así, en el mismo periodo, el Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro registró una expansión del 0,2% respecto al trimestre anterior, cuando creció un 0,8%.
El crecimiento de la eurozona se ha visto lastrado por la marcada desaceleración del crecimiento de las economías de Alemania (0,1%) y Francia (0%), frente al crecimiento del 1,3% y del 0,9% registrado respectivamente en los tres primeros meses del año.
