Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Primer 'pique' en 'Quiero ser monja': "Yo no he venido aquí a aguantar chorradas"

A las chicas les ha tocado decir adiós a Granada para embarcarse hacia un nuevo destino: Madrid. Tras una emotiva despedida, han puesto rumbo al colegio de las Misioneras del Santísimo Sacramento para conocer así la parte más activa de la congregación. En esta comunidad, las chicas se han entregado a las actividades que las religiosas les tienen preparadas, entre ellas una adoración nocturna, una visita al comedor social Cachito de cielo, una visita a la sierra para rezar, y un paseo por las calles de Chueca. Eso sí, la tensión entre las chicas ha empezado a aflorar.

Juleisy: “Echo de menos los espejos. Me he mirado en el reflejo de un cubierto”
A Jaqui y a Juleisy les ha tocado preparar los bocadillos para el recreo de los niños, que los cobran a un euro para recaudar fondos para obras sociales. A las chicas les han hecho ponerse un gorrito mientras los preparaban por cuestión de higiene, y Juleisy se ha mostrado de lo más preocupada pos saber si estaba bien peinada. Ha reconocido que lo que más echa de menos son los espejos, y que le han pillado incluso mirándose en el reflejo de los cubiertos.
Fer, enfadada con sus compañeras: "Yo no he venido aquí a aguantar chorradas"
La hermana Marian ha aprovechado el paso de las chicas por el colegio para enseñarles algunos rincones más especiales de su época como alumna. En el desván es donde ha empezado uno de los quehaceres de las chicas, y mientras, le han puesto sentido del humor a la conversación: "¿Creéis que las monjas se duchan con bikini?", ha empezado preguntando Janet.  Fernanda no se lo ha tomado nada bien, y ha querido salir a hablar con Marian, que le ha hecho comprender muchas cosas: "¿Qué mis compañeras se burlan de las monjas? A mí no me gusta, no soy de hacer bromas".
Jaqui: “Cuando terminé de llorar me sentí súper pura”
Jaqui, dormida en un sueño profundo, no ha sentido ni los golpes en la puerta de su hermana, Janet, la encargada de despertarla para su oración nocturna. Una vez que ha conseguido espabilarse y vestirse, ha dado su hora a Dios, y se ha liberado de una presión en el pecho que sentía desde que se fue a la cama.
Las chicas empiezan su obra social en el comedor 'Cachito de cielo'
Tras una intensa noche de adoración, las chicas se han levantado a primera hora de la mañana para trabajar en la obra social que tienen las misioneras en el centro de la ciudad, el comedor social' Cachito de cielo'. Una vez repartida la comida, las chicas han hablado con la gente que acude normalmente al comedor, y han tenido unas conversaciones que les han llegado al alma.
Fer, a sus compañeras: “Lo siento, y ayudadme, porque no estoy bien”
La hermana Marian y María Jesús les han entregado a las chicas un rosario misionero, y juntas han rezado a la virgen. Además, han aprovechado para solucionar el capítulo en el que Fernanda abandonaba el desván al ver a las chicas ponerle un toque de humor a la conversación del momento. Gracias a ello, se ha quitado el malestar de encima, y sigue viviendo la experiencia con ganas.
Las chicas recorren las calles de Chueca para ofrecerle a la gente rezar por ellos
Al caer la noche, las chicas se han enfrentado a su último reto junto a las misioneras del Santísimo Sacramento: salir por pareja a las concurridas calles de Chueca e invitar a todo aquel que se cruce en su camino a orar con ellas en la pequeña capilla que las propias misioneras tienen allí. Las chichas se han dado cuenta que están felices, cómodas, que quieren seguir descubriendo cosas, poniéndole sentido del humor, y ofreciendo su cariño.