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La mujer de sus vidas

La convivencia en las granjas se acerca al final, hay que tomar una decisión, y hay que darse prisa.

Se fueron al campo a buscar el amor y parece que algunas lo han encontrado. Los granjeros están a punto de cerrar las puertas de sus fincas, pero todavía tienen tiempo de una última bronca, de fiestas populares, de trabajar en el campo y… sobre todo, de amar, que es a lo que han venido.  Atrás quedarán enfrentamientos, conflictos, adaptación al mundo rural, folklore y… también amor, ternura, amigas, confidencias y risas, porque dos semanas de convivencia dan para todo eso.
En Mota del Cuervo, Román tardará en decidirse. Decir la verdad, en ocasiones, puede resultar doloroso. Nica lo ha intentado, se ha hecho ilusiones, pero… Román tiene claro que a su lado sólo puede estar una mujer, y esa es la canaria. Yésica se ha ganado al vallisoletano, a su familia, al pueblo entero. Y el pueblo, se lo devolverá con creces en una multitudinaria fiesta de despedida.
Rebeca aprovecha sus últimas horas con Jonathan, pero, ya es demasiado tarde para ambos. Ella no está dispuesta a ser segundo plato, y, como primero, el cántabro prefiere a Elísabeth, a pesar de no ser la favorita de su familia. Al final, les queda el sabor agridulce de saber que podrán seguir siendo amigos.
A César le quedan pocas horas con sus chicas y se reparte como puede, cenas, comidas, encuentros… buscará tiempo para estar con las dos a solas, única forma de tomar una decisión firme.  Ángela lo intenta, pero… César ya no tiene ojos para otra mujer que no sea Gloria. Aún así, los tres hacen buena pandilla y han recuperado la paz y el sosiego que les ha faltado durante tantos días.
Luis tiene que tomar una decisión, en su casa no hay lugar para tres mujeres, y Yuna, la última en llegar, no puede competir con la capacidad de adaptación demostrada por las canarias. No le gusta la playa, no es deportista, es vegetariana, no le gustan los toros… Demasiados diferencias con un Luis ya fascinado con Arantxa.
Gustavo duda, duda todo el rato. ¿Meli o Cristina? Quién más le conviene y mejor se puede adaptar a su pueblo no es su favorita, pero es más fuerte el corazón que la incertidumbre… y la brasileña lo encandiló desde el principio. A pesar de que es hora de pensar en maletas, ambas chicas trabajarán, vacunarán al ganado, se dejarán picar por las pulgas, disfrutarán de paseos y fiestas populares y tendrán tiempo para dar a Gustavo el homenaje que se merece. 
Serán jornadas largas para Melendi, que ve aliviado como puede sacar de su casa a una Vivi que llevaba demasiados días cuestionando el modo de vida del ganadero. Con la paz recuperada,  Vanesa quería que Melendi  le hiciera una pregunta que consiguiera ponerla a temblar… y el asturiano lo consigue con un directo, “vente a vivir conmigo”. Ya no hay tiempo para titubeos, le quedan pocas horas con la gaditana y no está dispuesto a desperdiciarlas, aún cuando deje de lado a Eva. La oscense no se lo va a tomar del todo bien. Sigue demandando la atención de Melendi a pesar de ser consciente de que ya es demasiado tarde. 
Amores, desamores, celos, peleas, abandonos… y también, como no podía ser de otra forma, pasión, pasión desbordante… porque un par de semanas de convivencia dan para mucho y todos han puesto de su parte para seducir y ser seducidos.