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Un brindis por la primera noche con un final solitario

Sus pretendientas están encantadas con su granjero porque les lleva entre algodones, aunque ellas están buscando la picardía y comienzan a perder el interés en él.

Les cocina, les mima y les trata con cariño, pero ellas, en lugar de quedarse a conquistarle, están haciendo piña contra él. En la taciturnidad de la noche, cuando los sentimientos están más receptivos, las chicas han preferido irse a dormir y dejar a su granjero solo en el comedor.