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El despertar de los eSports en la universidad

heroes of the storm, hotscuatro.com
En los últimos días la escena nacional de los eSports ha celebrado la llegada de las competiciones profesionales de videojuegos a las universidades catalanas, un hito en la normalización y visibilidad de los deportes electrónicos. Pero no es la primera ocasión en la que las competiciones de videojuegos llegan a la universidad. En los últimos años, varios centros españoles han acogido diferentes torneos dirigidos a su comunidad. Algunos organizados desde las asociaciones de alumnos, como el CD-Crom de la Universidad Politécnica de Madrid; otros, apoyados por organizaciones del sector, como el torneo OG Series University, que cerró el pasado curso escolar en el Salón de Actos de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.
Ahora la iniciativa llega con el apoyo directo de una institución pública: el servicio de Deporte Catalán Universitario (ECU), agrupación de las doce universidades de la comunidad, y con financiación directa de la Generalitat. Las universidades catalanas se suman así al fenómeno de los eSports de la mano de la Liga de Videojuegos Profesional (LVP) y Elite Gaming, un centro de alto rendimiento para videojugadores o, lo que es lo mismo, un ciber para jugadores semi profesionales.
Esta liga, incorporada a la 31º edición de los Campeonatos de Cataluña Universitarios, estará dividida en dos disciplinas o juegos, Hearthstone y League of Legends, y en ella participarán alumnos, profesores y personal administrativo en dos fases: un clasificatorio online en marzo para elegir a los mejores y un torneo eliminatorio presencial.
La iniciativa es un gran paso adelante en el sector, pero está por ver la repercusión que tendrá y si será capaz de  crear efecto contagio en otras instituciones, ya que no podemos olvidar que aún estamos muy lejos del punto de madurez de los eSports.
España sigue los pasos de Estados Unidos
Muchas veces, cuando hablamos de eSports, tomamos ejemplos ideales de los países asiáticos. Sectores que a muchos lectores le resultan exóticos, lejanos y, en ocasiones, inalcanzables. Como en la mayoría de los aspectos del sector, países como Corea del Suro o China nos llevan años de ventaja. Pero no podemos olvidar que donde más se ha desarrollado la dinámica de competiciones universitarias es en el sistema educativo anglosajón, especialmente en Estados Unidos.
El año pasado una competición universitaria, Heroes of the Dorm, causó un gran revuelo mediático cuando la ESPN retransmitió la competición en directo. Esta decisión llegó incluso a enfrentamientos verbales entre trabajadores de la cadena y personas destacas del mundo del deporte. El revuelo mediático benefició a la competición y este año repite temporada con jugadores de 462 universidades norteamericanas y una beca de medio millón de dólares para los ganadores. ESPN no ha querido perder la oportunidad, y la cadena también repite. Emitirá las fases previas en su canal online ESPN3 y, a partir de semis, en el canal en abierto ESPN2.
¿Una beca universitaria por jugar a videojuegos?
El precio de algunas carreras universitarias en Estados Unidos resulta obsceno si lo comparamos con la universidad española. Su sistema educativo ha desarrollado un sistema de becas por méritos mucho más desarrollado que en nuestro país para paliar el desorbitado coste de las matrículas. Un buen jugador de fútbol o baloncesto puede estudiar gracias a su habilidad deportiva, una rareza en España que solo sucede en determinados deportes y con atletas de élite.
Ya en 2014, la universidad Robert Morris de Chicago supo ver el potencial de los deportes electrónicos y se convirtió en la primera de todo el mundo en ofrecer este tipo de becas a los mejores jugadores de videojuegos. En total, una veintena de jugadores formaron los Eagles, el equipo oficial de League of Legends de la universidad. Por entonces, ya había más de un centenar de equipos universitarios compitiendo en una liga estatal. Eso sí, sin beca. Estas ligas también son populares en la enseñanza secundaria, y los juegos protagonistas no solo son MOBAs como League of Legends o Heroes of the Storm, sino también otros como Super Smash Bros.
Fuera de Estados Unidos, pero sin salirnos de la órbita occidental, Suecia se posiciona a la cabeza en la normalización de los eSports en entornos escolares. En el país escandinavo los adolescentes tienen asignaturas sobre eSports y existen competiciones escolares que buscan servir de clasificatorio para DreamHack, el mayor festival digital del mundo.
En España ya ha habido alguna tímida iniciativa, como la de la Universidad Francisco de Vitoria, que anunció una política de descuentos para los jugadores de la Liga de Videojuegos Profesional. A nivel formativo también se han impartido cursos y jornadas universitarias que, poco a poco, van dando visibilidad al fenómeno. Aunque uno de los objetivos clave es llegar a la educación básica y que padres y docentes conozcan los eSports, una iniciativa que parecía que llegaría de mano del cambio político, pero de la que de momento poco se sabe.
¿Está lejos el futuro?
No podemos comparar el nivel del deporte universitario norteamericano con el nuestro, ni la visibilidad de los eSports en Europa con la de los países asiáticos. Pero lo que sí esta claro es que cualquier iniciativa a nivel educativo es un gran paso que abre la puerta a otras iniciativas similares que pueden ayudar a normalizar la visión de los eSports en diferentes sectores de nuestra sociedad. Quizás el futuro que muchos aficionados imaginan está más cerca de lo que parece.