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Escuela de danza Dani Alves… ¿genética brasileña o pasión por la provocación?

alves danzacuatro.com
El brasileño ha vuelto a hacerlo. Gol, carrerita a la banda y sambódromo que te crió. Esta vez apelando a la grada, pidiendo más, y más, y más… Pero, ¿más de qué? ¿Más ánimos? ¿Más críticas? Las opiniones se multiplican en la red, entre los que hablan de homenaje a Pitbull sin mala intención y los que, más cáusticos, le acusan de haberse tomado la revancha con su público tras sus últimas críticas.
Lo cierto es que el lateral derecho del Barça tiene una predilección por encender la polémica a golpe de cadera. Si ayer era el meneo frente al córner azulgrana, hace unas semanas fue otra danza la que cortejó hasta el cabreo a la hinchada del Rayo Vallecano. Tras meterle seis goles a los franjirojos, Alves y su otro compañero carioca, Neymar, se arrimaron a la banda para deleitar a su afición (y a la rvival), con sus movimientos. No gustó a casi nadie, especialmente a los vallecanos.
baile alves

Pero es que esta historia viene de lejos. La lección de samba al Rayo la tenía pendiente Alves desde hacía dos temporadas. Aquel día, tras una goleada similar y con el agravante de ser en Vallecas, el brasileño se acercó a la grada y se arrancó con su particular samba. Claro, por aquel entonces jugaba de titular y con brazalete al brazo un tal Puyol, que demostrando una falta de respeto inusitada por la danza moderna paró en seco a su compañero dándole una lección de respeto, juego limpio y savoir fair. ¿Fútbol de otra época?
El último episodio de coreografía al menos queda en familia. Un asunto entre Alves, sus alocadas caderas y la afición del Barça. El jugador, no obstante, ha querido explicar en las redes su gesto por si quedaba alguna duda. Convirtiendo su cuenta de Instagram en una escuela de danza, ha repetido el baile en el salón de su casa. No queréis samba, pues toma dos tazas.