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Surge el amor entre los perros de Nerea y Jonatán, pero no entre ellos... ¡Él es cura!

Nerea no quería repetir los mismos errores que había cometido ella en su vida con su perra Shacha. Después de tener sus 'más y sus menos' con Yaco y María José, llegaron Jonatán y Milú. El joven y su perro acabaron conquistando a Nerea y Sacha y aunque ella creía que él le estaba 'tirando la caña', Jonatán le confesó que era cura. Toda una sorpresa para Nerea y su primo Jonny que pensaron que era broma.

Nerea llegó dispuesta a encontrarle pareja a su perrita Shacha y por qué no también a ella, todo ello acompañada de su primo Jonny. El primer candidato era Yaco, un perro blanco y muy bonito que paseaba a sus anchas por las calles de su pueblo. María José, su dueña, quería una pareja estable para su perro porque había tenido muchas novias pero ninguna había sido la elegida. El primer encuento entre ambos no fue del todo bien. Entre Shacha y Yaco no hubo 'feeling' y María José y Nerea empezaron una peculiar discusión por el aspecto de sus perros.
El segundo candidato era Milú. Un perro que según su propio dueño "es el más feo del mundo" porque tiene un ojo de cada color. Su abuelo Ramón, sin embargo, no piensa lo mismo ya que él es tuerto y ve que el perro tiene cierto parecido con él. Milú y Shacha conectaron desde el primer momento y Nerea pensó que su conexión con Jonatán también había sido total. Todo hasta el momento en el que Jonatán llevó a los primos a una Iglesia y les sorprendió diciendo que... ¡era cura!. Nerea no podía creérselo, pensaba que era una broma, y su primo Jonny hasta se emocionó.
 
Pese a que ni María José ni Jonatán cumplieron las normas que Nerea les había dado para cuidar a Shacha, el candidato elegido fue Milú. Nerea no había visto tan emocionada a su perra Shacha como cuando estuvo con Milú. Final feliz para Shacha y Milú, no tanto para Nerea que aunque su primo intentó que Jonatán se diera cuenta de la mujer que tenía en frente, su corazón ya estaba ocupado.