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Dos Adanes para dos Evas en el Paraíso

Lo que parecía que iba a ser una lucha por el amor a tres bandas, ha dado un giro radical cuando Raúl, Sandra y Rosa han visto llegar al Paraíso a un nuevo y atractivo Adán. La competencia, las burlas, las armas de seducción y, sobre todo, los celos, se han disparado en tres días de intensa convivencia. ¿Cómo se ha deshecho este cuarteto amoroso sin solución…?

Raúl le compuso una canción a Sandra. Rosa llegó y Raúl terminó besándose con ella. A Sandra le dio un ataque de celos; pero lo que parecía un culebrón a tres bandas ha dado un giro radical con la llegada de un nuevo Adán a la isla: Miguelito, un cordobés que se ha sentido como “un toro bravo” al ver a las dos mujeres desnudas.
Raúl compone una canción para su Eva mulata

Raúl y Sandra han sido los primeros en encontrarse en el Paraíso. Nuestro nuevo Adán, amante de la música y enamorado del amor, ha compuesto una canción en cuanto ha conocido a su Eva y a ésta le ha gustado mucho el detalle, a pesar de que todos los chicos dicen que es una “borde”.
El beso de Rosa y Raúl
En cuanto la ha visto, Raúl se ha interesado por Rosa y ha tenido una cita en privado con ella a pesar de las malas caras de su otra Eva, Sandra. El encuentro ha terminado en un tímido beso porque Rosa es una chica “muy fina” que no se lanza con facilidad.
El ataque de celos de Sandra
Después de repetir una y mil veces que no estaba celosa de Rosa, a Sandra le ha dado un ataque de celos al enterarse de que Raúl le había dado un beso a su otra Eva. “No me ha hecho ninguna gracias”, ha dicho Sandra y el Adán le ha pedido que se entregue un poco más con él. Ella, indignada, se ha negado en rotundo: “Yo no voy detrás del culo de nadie”, le ha contestado.
Cita doble en el paraíso: Sandra con Raúl y Miguel con Rosa
A Rosa no le ha gustado nada Miguel, al que considera un chico “demasiado chulo”; pero al perder la prueba del programa, le ha tocado tener una cita con él. La escena ha sido la más incómoda que se pueda imaginar: los dos en silencio, sin saber qué decirse y mirando al horizonte. Mientras tanto, Sandra y Raúl se reían y disfrutaban plenamente de su encuentro privado.
El enfado repentino de Sandra: “Iros todos a tomar por el…”
Sólo por el hecho de que a Rosa no le apetecía comer, Sandra ha empezado a meterse con ella: “Eres una sosa, no sé para qué has venido a esta isla”, le ha dicho. La malagueña, muy educada, le ha contestado: “Cómo se nota que tienes 23 años, te queda mucho por aprender en la vida”. La mulata se ha rebotado de nuevo y ha mandado a todos sus compañeros a tomar vientos, algo que no le ha gustado nada a Raúl.
Sandra expulsa a Rosa del Paraíso
Sandra ganó la prueba del barro y, por ello, la isla le ha dado el poder de expulsar a uno de sus habitantes para siempre. Después de haberle dicho a Rosa que es “una sosa y una pija”, la mulata no lo ha dudado ni un momento y la ha expulsado para poder quedarse a sus anchas con sus dos adanes.
Sandra escoge a Raúl para comenzar una verdadera historia de amor
A Sandra le ha costado mucho tomar su decisión pero, el feeling que ha tenido en todo momento con Raúl ha sido decisivo para elegirle como futura pareja. A Miguel le ha dicho que sólo le ve “como una amigo” y éste, que había llegado a la isla lleno de energía, se ha ido con la misma actitud positiva de siempre.