Turismo

Tardeo 2.0: los locales de moda en Madrid que han reinventado la tarde con cócteles, música y buen ambiente

Tardeo
El tardeo está de moda. Unsplash
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En Madrid, las tardes ya no se estiran únicamente frente a un café. La ciudad ha reconvertido ese tramo del día en una experiencia de ocio en sí misma, con coctelería, música, tapas y un ambiente que se enciende mucho antes de que llegue la noche. Esta renovación del ocio pone en el foco locales que han entendido que el tardeo, ese espacio entre la siesta y la cena, es el nuevo momento para disfrutar, socializar y soltarse. Además, existen múltiples alternativas que combinan estilo, sabor y sonoridad y que encajan especialmente con un público que busca calidad, calma y diversión.

5 opciones de tardeo para todos los gustos

Florida Retiro: la terraza‑escena del parque

Ubicado dentro del emblemático parque del Retiro, el Florida Retiro se ha convertido en un punto de tardeo de referencia. Su zona La Galería ofrece cócteles de autor y tapas gourmet, mientras que en Los Kioskos la música en directo, que va desde el jazz hasta el flamenco‑fusión, acompaña las últimas horas de luz. Todos los sábados ofrece la sesión Pompa, mientras que los viernes ofrecen la sesión Teatreo. Con vistas al parque y un ambiente que combina naturaleza y sofisticación, es perfecto para quienes desean una tarde relajada pero con estilo.

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Tardeo en Pompa

Gilda Haus: Malasaña y cócteles con actitud

En pleno barrio de Malasaña, el Gilda Haus ofrece un tardeo más urbano y tranquilo, con cócteles de autor (su “Gildatini” es ya mítico) y ambiente cuidado. Es ideal para quienes prefieren un entorno más íntimo, creativo, con diseño y atención al detalle. El tardeo aquí no es empezar la fiesta, es disfrutar de un espacio que mezcla calidad y buen gusto sin estridencias.

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Gilda Haus

El Cielo de Montera: skyline, cócteles y atardecer

La azotea del Hotel Montera Curio Collection, conocida como El Cielo de Montera, aporta quizá la panorámica más espectacular a este listado. Vistas sobre Madrid, carta de coctelería inspirada en lugares emblemáticos y ambiente joven pero adulto. Si la tarde pide algo “especial”, esta terraza cumple con creces: buen atardecer, música, conversación y bebida.

El Cielo de Montera

La Flaca: tardeo que sube de nivel

Para quienes quieren que la tarde se convierta en tardeo con mayúsculas, el La Flaca propone una opción que mezcla alegría, música y ritmo. En su descripción hablan de “entrar y sentir que el día no ha hecho más que empezar”. Esta propuesta es para cambiar de aire, para mover el cuerpo, conversar, reírse sin prisa y alargar la tarde hasta que ella decida dormirse.

Tardeo en La Flaca

Llama Inn: fusión peruana y cócteles cosmopolitas

Como quinta propuesta, Llama Inn (Calle Conde de Xiquena 2) mezcla cocina peruana contemporánea, ambiente cosmopolita y una coctelería que no le pide nada al de los grandes locales. La propuesta de Llama Inn “mezcla ambiente chic y bebidas creativas”. Es perfecta para quien busca una tarde diferente: buena comida, buenos tragos y buen momento.

Cómo sacarle partido al tardeo 2.0

Para que tu tarde sea memorable y no solo “algo que hacer antes de cenar”, conviene hacerlo con cierta estrategia. Primero, elige el punto de salida entre las 17 h y 19 h: llega con tiempo para disfrutar de la luz, de la conversación y de la bebida sin prisa. Segundo, apuesta por compartir: encarga un par de cócteles o una carta para dos o tres personas y deja que la conversación fluya. El hecho de que el cielo sea amplio y el ambiente relajado permite que la charla sea protagonista, no el móvil.

A continuación, busca el equilibrio: empieza en un local tranquilo, al aire libre o con vistas y, si te apetece más ritmo, mézclalo con un lugar más animado como La Flaca o Gilda Haus. Así subes el volumen sin trasnochar. Cuida también tu vestuario: ropa cómoda pero con un punto de cuidado funciona bien para esta transición tarde‑noche. Una vez allí, da prioridad a la compañía: el tardeo brilla más en conversación, en risas compartidas, en miradas hacia el atardecer. Y no olvides que el plan no es quedarte hasta el amanecer, sino volver con la sensación de que el día ha sido bien vivido. El tardeo que funciona es el que se disfruta hoy sin hipotecar mañana.