Se busca museo para las obras de la escultora Ángela: su inmenso legado, reconocible por sus figuras de ecos primitivos y sus brutos torsos humanos
Cientos de obras se acumulan en su casa de Madrid y en su taller
Fue una de las artistas más prolíficas de hace medio siglo, amiga del pintor Antonio López y del artista César Manrique y del arquitecto Fernando Higueras
Y ahora queremos rescatar una historia del olvido, la de la escultora Ángela. Protagonizó exposiciones, páginas y páginas en los periódicos y hasta reportajes en el NO-DO sobre todo en los años setenta. Pero llegó un momento en el que desapareció de la escena pública. Ahora medio siglo después y con 83 años Ángela, en el ocaso de su vida, busca un museo que quiera acoger, para que no se termine perdiendo, su inmenso legado.
Una artista protagonista de la bohemia de la época
Ángela nació en Asturias en 1942, y se enamoró del barro estudiando en Londres. Regresó a Madrid en 1971 como artista y fue una de las protagonistas de la bohemia de la época. Sus obras se exhibieron en la Galería Kreisler y el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en la Bienal de Arte de Zaragoza, y en museos de Barcelona, Málaga, Granada, Pontevedra, Oviedo...
Una obra erótica y sensual
Su obra, erótica y sensual, es reconocible por sus figuras de ecos primitivos y sus brutos torsos humanos sin brazos, cabeza, ni piernas. Todos ellos languidecen ahora a la espera de encontrar un museo que los conserve para siempre cuando ella no esté.
