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Las princesas no pueden evitar las lágrimas: Ramiro tiene que irse y Yiya se decepciona

Amanecía un nuevo día en el reino de las tres coronas pero el estado de las princesas era radicalmente opuesto. Marta estaba feliz junto a Ramiro en su pueblo, Yiya enloquecía tras descubrir un secreto y Rym curaba el desamor producido por la marcha de Diego junto a David. Y el día acababa de forma muy diferente para cada una, Marta era quien lloraba tras la marcha obligada de Ramiro, Rym resurgía junto a David y Yiya, tras las explicaciones de Borja, calmaba sus miedos.

Rym se iba sola a la playa para pensar en la marcha de Diego, su conquistador favorito hasta el momento. Para acompañarla llegaba Pedro, su asesor, y lo hacía cargado de helados y muchas sonrisas. Tanto que Rym parecía empezar a resurgir.
Yiya pide disculpas a Juan Carlos, aunque no lo hace muy convencida…
Juan Carlos, literalmente, se sintió “Casper” en su última cita con Yiya ¿el motivo? que la princesa estaba más centrada en discutir con Borja que en el que Juan Carlos le decía. Para compensarle, Yiya le invitaba a una cita a solas y se disculpaba, aunque no lo hacía muy convencida: “¿Para qué te voy a pedir perdón? Si lo he hecho, lo he hecho queriendo”, decía.
La prueba de fuego para Ramiro: conocer a la abuela de Marta
Marta no quería hacer las presentaciones ‘formales’, prefería que Ramiro no conociera a toda su familia pero, cuando iban a marcharse de su pueblo, pasaban por casa de su abuela y la princesa decidía presentárselo: ¿Cómo me ve? ¿Soy apto? A primera vista, por lo menos”, decía el conquistador y la abuela de Marta le ‘aprobaba’.
Rym se acerca a David
Los conquistadores habían recibido una noticia, iban a celebrarse las ‘olimpiadas palaciegas’, así que tenían que entrenar. Los chicos de Rym estaban en ello pero la princesa decidía visitarles y David era su elegido para pasar un rato a solas. “El navarro tiene un cuerpo que está muy bien”, decía la princesa y pedía a su chico que hiciera unos ejercicios para demostrarle su fuerza. Y, sin duda, cumplió sus expectativas ya que hizo flexiones con ella encima.
Yiya pone a prueba a sus chicos
La princesa no quería interrumpir el entrenamiento de sus chicos, más bien quería motivarles y ponerles a prueba. Y para ello, les obligaba a hacer abdominales y a dar 20 vueltas a la pista, entrenamiento excesivo para los conquistadores.
La princesa de hielo, entre lágrimas por Borja
Yiya estaba pintándose las uñas cuando veía en la papelera los sobres con los secretos de sus chicos. Los había roto todos y, esta vez, la curiosidad le vencía. Quería saber qué oculta uno de sus preferidos y lo que leyó le llevaba a las lágrimas: Borja sigue chateando con una de sus exnovias.
El cuento de Marta se complica con su regreso al reino de las tres coronas
Marta regresaba al reino. Allí encontraba el apoyo de sus compañeras princesas pero la incomprensión de sus chicos, que le ponían los puntos sobre las íes. Todos estaba decepcionados ya que no entendían que se marchara con Ramiro cuando ni si quiera era su pretendiente. Sin embargo, ella les calmaba asegurando que nada estaba decidido.
Las explicaciones (y las miraditas de Borja) tranquilizan a Yiya
Tras descubrir su secreto, Yiya se veía con su conquistador a solas para pedirle, si no una explicación, sí un “comentario”. Borja le tranquilizaba inmediatamente, se trata de una chica con quien rompió hace cinco años y con quien tiene una buena amistad. Pero, quizá, a Yiya no le tranquilizaban tanto las explicaciones de Borja como sus ‘miraditas’: “Según verte cómo me miras, tengo bastante”, decía. Eso sí, la princesa se define como rencorosa y la venganza es un plató que se sirve frío.
Llegan las olimpiadas palaciegas
Tras tanto entrenamiento, algunos conquistadores tenían ganas de revancha, otros de superación y alguno que otro no tenía problema en hacer trampas para conseguir el triunfo. Con este espíritu arrancaban las olimpiadas palaciegas del amor. Las chicas ondeaban las banderas y los conquistadores se enfrentaban en carreras de sacos y se empujaban en los caballos.
David falla el tiro…
Los conquistadores tenían que afinar su puntería, sobre todo si no querían que sus princesas sufrieran un percance, ya que ellas eran quienes sujetaban la diana. Ninguno de ellos acertaba, solo Umberto, y David, aunque decía ser “habilidoso”, acababa lanzando a Rym.
Todos los conquistadores luchan por sus princesas y ganan las olimpiadas palaciegas
“Habéis demostrado que queréis competir por las princesas, queda claro que al final siempre triunfa el amor y los ganadores seréis los tres equipos”, anunciaba la tía Chari, asesora de la princesa Marta. Ellas aplaudían y ellos se abrazaban, corrían, se tiraban al suelo… Para asombro de las  chicas.
Yiya: “Ya no me fío de nadie”
Yiya se sinceraba con sus compañeras princesas y Borja con los demás conquistadores. Ella se mostraba dubitativa ya que, aunque Borja le ha asegurado que chatea con su exnovia porque son amigos, ella no las tiene todas consigo. Por su parte, él ha visto a la princesa “un poco negativa”.
Las princesas y sus chicos se van de viaje
Tras las olimpiadas palaciegas, Luján Argüelles se veía obligada a retirarse unos días y descansar. Desde su retiro enviaba un mensaje a princesas y conquistadores comunicándoles que se van de viaje. Aunque no todos estaban muy contentos con su destino: Marta se irá a la ciudad del amor, Yiya a Barcelona y Rym hará un viaje “al interior”.
La amarga y obligada despedida de Marta y Ramiro
La presentadora también comunicaba a la princesa Marta que Ramiro llevaba ya mucho en tiempo de descuento ya que los deseos, aunque se cumplen, tienen fecha de caducidad. “Cometí un error al principio a no elegirte y ahora me tocará asumirlo”, decía Marta, que se quedaba sin palabras; “no tiene sentido ¿cuál es el fundamento del deseo?”, se preguntaba él. Ya fuera, princesa y conquistador se decían adiós en una despedida emotiva y amarga.