Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

'Supernanny' ayuda a una madre desbordada por las rabietas y caprichos de sus tres hijos

Lucía, Celia y Jesús son los dueños de su casa. Aprovechando que sus padres no están de acuerdo en la forma de educarlos, los tres pequeños controlan a sus progenitores y se han convertido en unos auténticos tiranos que han encontrado en los lloros y las pataletas unas armas infalibles para conseguir que la vida de sus padres gire en torno a ellos.

Vestir, bañar, dar de comer y dormir al niño pequeño en brazos... La vida de Gema gira en torno al cuidado de sus tres hijos: Lucía, Celia y Jesús. Pasar el día con ellos resulta agotador y la falta de autonomía de los pequeños le obliga a tener que hacer prácticamente todo. Además, su marido David pasa poco tiempo en casa y todo el peso de los niños recae sobre ella.

Lucía, con siete años, consigue paralizar la casa con sus rabietas cuando algo no le gusta. Celia, de cinco, no hace nada por sí misma y se niega a comer sola y Jesús, el benjamín, está acostumbrado a dormirse en brazos de su madre, a conseguir todo lo que quiere y que nadie le diga que no a sus caprichos. Por si fuera poco, en sus salidas a la calle, se resiste a subir al carro o coger la mano de su madre y en cuanto puede se escapa corriendo para desesperación de Gema.
Estas situaciones desbordan a Gema, que cada día está más nerviosa. No sabe afrontar las rabietas de sus hijos, no le gusta salir con ellos a la calle por miedo a que se escapen y no sabe delegar en su marido.
La mejora en el comportamiento de los niños repercutirá favorablemente en la relación de pareja de los padres
La educación de sus hijos afecta también a su matrimonio. Su marido y ella tienen diferentes puntos de vista sobre la forma de educar a los niños y esto complica aún más el acercamiento. Gema necesita ayuda pero no sabe delegar y David no sabe cómo hacerlo.
Las rabietas y la dependencia de los niños deben llegar a su fin y, para ello, la madre tendrá que vencer el miedo a sus hijos y empezar a confiar responsabilidades en su marido. La terapia con Rocio Ramos-Paúl hará que los tres hermanos adquieran autonomía mediante la delegación de tareas y ayudará a fortalecer su relación de pareja.