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La sonrisa de Paulina tiene nombre

Paulina le ha contado a su hija, con todo lujo de detalles, cómo fue su cena con Serafín, donde no faltó el sushi, ni tampoco las caricias, las miradas, y los besos.  Blanca se quedaba con la boca abierta cuando su madre le confesaba que Serafín le propuso un juego: "Una cata de besos, qué listín". Como hija que se preocupa por su madre, Blanca le ha preguntado si había sentido cosillas, a lo que Paulina le ha contestado, sin rodeos: "hay conexión en el beso".