Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Fran busca una bomba sexual y recibe un beso y un masaje en su primera cita

Fran es un seductor muy seguro de sí mismo y algo embaucador. Con don de gentes y muy ligón, es consciente de que, a pesar de no tener un excelente físico, su seguridad le hace triunfar entre las mujeres. Aunque Fran no quiere a una mujer como su madre por considerarla demasiado tradicional, la adora sobre todas las cosas y reconoce que si alguien hablara mal de ella, le echaría fuera de su vida. El gusto por el sexo ha sido clave en la elección de sus candidatas, con quienes ya ha tenido contacto en la primera cita.

Su madre, Mª Carmen, jornalera de vendimia y ama de casa, está completamente obsesionada con la limpieza, el orden y con que su hijo esté bien alimentado. Lo que más le preocupa es que siente la cabeza, que por fin dejen de desfilar por su casa mujeres desconocidas y que se enamore de verdad. Lo que quiere es una mujer "entrada en carnes", no le gustan las delgaditas y quiere que su hijo pierda interés por el sexo porque está convencida de que produce anemia.
La elección de las pretendientas
Mari Carmen se ha vestido de gala para acompañar a su hijo a su primer encuentro con sus pretendientas. La primera, Houda, le ha parecido ideal: una fornida musulmana cuyo padre trabaja en el consulado. Mari Carmen le ha dado el visto bueno a casi todas las gorditas, menos a una, Sara, que se ha presentado como una mujer muy apta para el orden y la limpieza, algo que la madre se ha tomado como una amenaza. A Fran la que más le ha gustado ha sido Loles, una rubia voluptuosa que asegura que necesita practicar el sexo unas cinco o seis veces al día. Finalmente, las escogidas han sido: Loles, Melania, Lis, Houda y Sara.