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Ruxandra se insinúa y Gabi sale corriendo

“Creo que no podría ser feliz contigo o que yo no te podría hacer feliz”, así intentaba comunicar Gabi a Ruxandra la noticia de su expulsión. Sin embargo, el anuncio fue difícil de transmitir dado que la joven había preparado un sensual encuentro: liguero incluido.

Una trágica noche de fiesta (Selene lanzó una cubitera con hielos a Gabi) acabó con un inesperado regreso: el de Ruxandra. Toñi, madre de Gabi, había decidido por él que se merecía una segunda oportunidad, y no le importó el criterio de su hijo, quien la descartó desde el primer momento.
Consicente de ello, Ruxandra volvió a por todas. En su primer día de convivencia, aprovechó que Gabi les llevó a pasear en barco para acercarse a sus labios con un ligero beso. Con lo que no contaba la joven era con la mirada avezada de Patricia que exclamaba: "Te has perdido una cosa alucinante Priscila…" y la aludida reaccionaba inmediatamente: "¿Le ha dado un pico? Ahora te vas a comer los mocos".
El enfado de Priscila no alteró a Gabi que decidió llevarse a Ruxandra en la moto de agua para ver el atardecer a solas, "ojalá se ahogue", decía Priscila. Lo que no esperaba el soltero es que ella se quitara el chaleco para dejarle ver mejor y que se tumbara sobre él para disfrutar más juntos del crepúsculo. Gabi se sintió acorralado, no supo reaccionar y decidió interrumpir el encuentro…
Ya con las ideas mucho más claras, el Príncipe de Altea se dirigía al cuarto de Ruxandra para comunicarle algo… Y ella le esperaba en ropa interior. Cubierta por un ligero camisón negro (y con liguero) la chica quería tener "un principio de intimidad" pero Gabi no estaba nada dispuesto, "estoy bloqueado", decía.
Cuando ella se acerba le espetaba: "Creo que no podría ser feliz contigo o que yo no te podría hacer feliz. De aquí podría salir una gran amistad y no una relación". "Me deja sin palabras", decía ella y, después de la despedida, Gabi reflexionaba: "La noticia se la he soltado  en cuanto he visto que o se la soltaba o me comía vivo".