Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Gabi triunfa: dos besos y un abrazo

El príncipe azul busca a su princesa

Utilizando una técnica infalible, como en las películas, Gabi pedía a dos de sus chicas que cerraran los ojos. En ambas ocasiones le hicieron caso y obtuvo el mismo resultado: un beso. Priscila y Patricia fueron las elegidas, con Jia solo hubo abrazo pero ¿Qué pensarán las demás cuando descubran que ya ha habido besos del príncipe azul?
Gabi no busca a su mujer ideal, busca a su princesa. Él es como el príncipe azul para su madre, a quien considera el modelo de perfección. Valora la elegancia, el estilo y el saber estar por encima de todas las cosas y con esta base llega a ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’. Madre e hijo, con sus mejores galas, se dirigían al encuentro con Luján Argüelles. Juntos brindaron, él por su madre, ella porque fuera feliz, y sellaban el deseo con un besito.

Preparados para recibir a sus chicas, Gabi decía tener una corazonada: “Creo que va a haber alguna chica que me va a llamar la atención”, decía y acertó. Primero llegó Selene, que calificó a Toñi como “espléndida” ganándose a madre e hijo. María no causó la misma impresión aunque decía: “mi familia es rollo pijo de toda la vida”. Jia Liu llegó con un regalo y explicando que su nombre significa guapa, talentosa y buena persona, ella no se adjudica los dos primeros calificativos, pero sí el tercero porque, hasta ahora “no he tenido problemas con los policías”.
Las pretendientas

Gabi se lanzó porque veía en los ojos de Jia algo que no decía: “¿Eres virgen?”, y ella, aunque recelosa, respondía con un tímido “sí”. Una vez se hubo ido, Gabi decía: “Se lo he visto en los ojos, un cartel lleva en la frente: ‘soy virgen”. Priscila gustó algo menos a Toñi, pero más a Gabi. Le llaman ‘Pris’ o ‘Princess’, pero la polémica vino porque quería probarse los zapatos de Toñi. La aludida, por educación, le cedió uno pero no le gustó la idea. Quiso preguntar por qué no llevaba sujetador y ella tuvo una buena respuesta: “no lo llevo porque este vestido no lo requiere, no voy a arruinar el vestido”.
La princesa de Gabi

“A ver si viene una chica como tú”, decía Gaby y apareció Patricia. Con un cierto halo de princesa, explicaba que venía de un examen y tenía que marcharse corriendo para hacer otro al día siguiente. Declaraba que en cuanto vio a Gabi se dijo que tenía que ser para ella, además, era su cumpleaños y su príncipe se levantó para felicitarla: “Tienes una mirada preciosa, súper transparente, llega, tienes una sonrisa preciosa”. No fue el único al que encandiló: “eres el perfil de mujer que me gusta para mi hijo, la verdad”, le decía Toñi y Patricia se iba encantada. “Es una princesita”, decía Toñi, “me ha gustado”, replicaba él.
La decisión de Gabi

Conocidas todas las chicas, tocaba tomar una decisión. Gabi explicaba que busca un prototipo de chica muy concreto, tenía muy claro que elegiría a Yaiza, Selena, África, Patricia y Jia Liu, pero tenía dudas entre Priscila, María y Ruxane. Toñi lo tenía claro, no quería a Prisicila para su hijo pero él tenía la última palabra y la eligió. 
Dos besos y un abrazo
Gabi eligió una noche en las carreras de caballos como contexto para su primer encuentro con las chicas. Priscila fue la elegida para ver la carrera de cerca, a solas con él. Pero lo cierto es que no le prestaron mucha atención al caballo número siete dado que él le dio de beber a través de su pajita y, después, le pidió que cerrara los ojos ¿Por qué? Para besarla.
Acabado el encuentro, Patricia reclamó la atención de su príncipe. También tuvo su encuentro a solas y, cuando él le confesaba que era una de sus favoritas no puedo hacer otra cosa que abrazarla. Gabi vio clara la oportunidad y repitió táctica: le besó tras pedirle que cerrara los ojos. La última en disfrutar a solas de su compañía fue Jia, pero con ella no hubo beso, solo abrazo. Eso sí, muy largo.