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“Hasta que él no salga, yo no soy libre”

Neiva no ha sido condenada por ningún juez, pero está segura que tras estos barrotes cumple pena la mitad de su vida, el padre de su hija de dos años que está en prisión desde hace un año por robo con violencia. “Ahí está mi mitad y hasta que salga no se recupera mi vida”, cuenta después de visitarle.