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Intento ser Jesús Calleja por un día y tengo agujetas hasta en el pelo

Jesús Callejacuatro.com

Yo creía que era joven. Una chavala llena de energía y vitalidad, a pesar del paso de los años. Hasta que conocí en persona a Jesús Calleja, ese hombre que, en vez de dos ojos, tiene en la cara dos planetas. Para avanzarnos lo que ocurrirá en su regreso a Cuatro (este domingo, a las 22.30h), el trotamundos llevó a toda la prensa a hacer una ruta leonesa. Cinco kilómetros de clases magistrales sobre la naturaleza, aire puro, buena compañía y piedras. Muchas piedras.

Invitar a los periodistas a salir de la oficina y vivir en sus propias carnes lo que sería un mini ‘Planeta Calleja’ es una buena idea. Ir de rojo bermellón por una ladera llena de vacas y toros acercándose, no. Y, aunque estar cerca de Jesús Calleja y su hermano Kike da mucha seguridad en campo abierto, también genera un gran cosquilleo. Con ellos, aventureros innatos, nunca se sabe lo que puede pasar.
Y lo que pasó es que me encontré con dos personas que, a las 9:00 de la mañana, ya están de buen humor. Mucho más cuando, por delante, hay todo un día para descubrir rincones de León que ni ellos mismos conocían del todo (aunque sí sabían que eran seguros de transitar). “Vamos a intentar llegar a una cascada”, nos dijo Calleja, con las llaves de su jeep naranja en la mano; un jeep al que se supone que debíamos seguir durante 30 km sin perder de vista, cosa que resultó IM-PO-SI-BLE. Calleja no conduce, levita.
Eran las 11:00 de la mañana. Seguían de buen humor.
Con los cristales tan llenos de polvo que ni en la sabana africana, llegamos al valle de Argañoso. Había un plan – bajar hasta el pueblo por un camino – pero Jesús es la persona con más capacidad de improvisación dentro de lo que es previsible que conozco. Tiene el mapamundi dentro de su cabeza (y un montón de arneses, rutas alternativas, grutas inexploradas y senderos secretos también). Su intención es que viéramos la cascada para que la jornada fuera perfecta, pero el camino era demasiado estrecho para unos urbanitas como nosotros y no quiso que corriéramos riesgos.
Gracias por eso 😀
El 'accidente' de Jorge Javier y el mal de altura de Cris Hemsworth
En una zona a cielo  abierto, Calleja improvisó su rueda prensa. Sin distinciones: todos nos sentamos en el suelo o sobre alguna piedra; cosa que, según nos contó (y como veremos en el estreno de la temporada) hubiera horrorizado a personajes como Jorge Javier Vázquez o Risto Mejide. “Ellos estuvieron dispuestos a vivir la aventura pero también querían sus comodidades: hoteles de lujo, buena dietas… Nada de bocadillos o cosas así. Para la gente de ciudad es un choque cambiar tanto sus rutinas”.
Con un palo en la mano, Calleja revivió los momentos más divertidos de su nueva entrega (los abrazos de Antonio Orozco, su pique con el patriotismo asturiano de Fernando Alonso…) y también los más duros. “Con Cris Hemsworth –más conocido como Thor o el marido de Elsa Pataky-  vivimos un momento complicado. Sufrió mal de altura a 4.500 metros y tuvimos que evacuarle de inmediato”. Y, después de hacer un repaso completo de los 9 programas, el acercamiento de un grupo de vacas que, vistas de cerca parecen gigantes, nos animó a terminar el trayecto, cuya recta final era una subida de más de un kilómetro y pico (cuesta arriba, por si no lo habés entendido bien).
Fue como bajar al infierno, pero al revés. Sin embargo, aún cansados y muertos de hambre (sólo podíamos pensar en el cocido Maragato que nos esperaba en Castrillo de los Polvazares) y, como todos los invitados que pasan por el universo Calleja, todos dijimos que sí. Que nos gustaría mucho repetir.