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La violencia interracial en Kirguistán deja más de 170 muertos

Al menos 170 personas han muerto y otras 1.760 están heridas a consecuencia de las luchas interétnicas que están teniendo lugar desde finales de la semana pasada en el sur de Kirguistán, según el último informe hecho público por el Ministerio de Salud del país centroasiático, que teme que la cifra de víctimas mortales pueda aumentar.
Desde el pasado viernes se están produciendo en la ciudad de Osh, la segunda más grande del país, y en Jalalabad, enfrentamientos entre grupos armados de las etnias kirguís y uzbeca. Estos combates, en los que se han incendiado viviendas y comercios, han provocado la huida de Kirguistán de unas 75.000 personas de etnia uzbeca, que han pasado la frontera hacia Uzbekistán.
Uzbekistán cierra la frontera
Este éxodo masivo ha provocado el cierre de la frontera de ambos países así como la intervención de la Cruz Roja Internacional, que ya ha anunciado el envío de material para la asistencia de estos refugiados.
Sin embargo, los líderes de las comunidades kirguís y uzbeca de Kirguistán ya han anunciado que podrán en marcha esfuerzos para poder culminar un proceso de reconciliación nacional, informa la agencia Ria Novosti.
Rusia lo califica de "intolerable"
La gravedad de los disturbios ha llevado al presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, a afirmar que la situación es "intolerable", mientras que la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), una alianza militar integrada por países del antiguo espacio soviético, ya ha ofrecido prestarle asistencia militar a Kirguistán para que pueda sofocar los disturbios.
Por su parte, Naciones Unidas ha pedido la creación inmediata de un corredor humanitario por el que entregar ayuda a los refugiados de etnia uzbeka que están huyendo de Kirguistán a consecuencia de los disturbios raciales.